jueves, marzo 04, 2010
De amor, siempre de amor. pedazos de borradores.
Definiciones y amor convertido.
De vez en vez tiendo a hacer autodefiniciones, no necesariamente porque note que algo en mí haya cambiado, sino porque en el constante aprendizaje nos vamos dando cuenta de cosas que tenemos y a veces reconocerlas nos hace conocernos mejor. O por ese sencillo gusto de la excesiva racionalización de actitudes y comportamientos. Desmenuzar mi propia conciencia en la más inmisericorde catarsis.
Sé por ejemplo que he hecho daño, que me arrepiento todas las veces del dolor causado, que me ha costado perdonar-me. Utilizando métodos absurdos y en ocasiones masoquistas, un acuerdo tácitamente aceptado, un karma de uso y desuso. "El precio que se paga por los abrazos a veces con la esperanza de estarlo recibiendo gratis." Sé que no soy tan buena como otros creen pero lo soy más de lo que yo misma admito.
Cuando tenía 18 años soñé que estaba siendo perseguida. Era de noche y corría por los al rededores de lo que parecía ser un parque, tenía la certeza de que me querían violar. Estaba oscuro, yo corría con angustia. De repente aquel tipo me atrapó y me lanzó contra la reja (esas rejas de rombitos, todo tan real, el rebote casi elástico) paralizada con su mano en mi cuello atrapando mis gritos.
Y entonces en mi intento desesperado de pedir ayuda grité: "Cheeeelo!!".
Grité Chello, tenía una semana de conocerlo, y confiaba plenamente en él, me daba seguridad y sensación de protección. Grité Chello, no grité mamá como mi instinto podría haber dictado. Grité Chello, y me desperté completamente segura de que Marcelo sería un hombre determinante en mi vida.
Creo que el amor verdadero siempre debe terminar convirtiéndose en un sentimiento cálido, como si se espiritualizara. Pese a todos los malos ratos y rencores, que pueden ser muchos. Creo firmemente que el amor cuando es real termina en esa sensación pacífica que te evoca sonrisas en cada recuerdo.
Transformación que no se puede prever y que muchas veces toma tiempo, y tener que sobrevivir a la verdadera desvinculación, tan necesaria, tan dolorosa. Una vez llegado ese punto de "espiritualización", la satisfacción mutua es completa. El cariño es eterno, sin duda.
Ya lo había dicho, pero la verdad es que me siento sumamente agradecida con la vida por contar con la fortuna de haber sido muy amada. No sé si sea que a todos les pasa igual, pero no puedo evitar sentirme halagada sabiendo que me han adorado entrañablemente solo personas fabulosas, (gracias a dios los tipos malos no me han querido y me han dejado pasar por su vida sin determinar mucho mas que tiempo perdido en la mía).
Y lo digo con orgullo, con el ego emocionado. ¿Cuánta suerte se puede tener de ser amada por personas así? que me han querido más allá de la posesión y me han deseado felicidad, aunque no fuera a su lado. El amor mas puro, aquel que no requiere pertenencia, pero tampoco morelia ni se victimiza con sacrificios.
De amor y siempre de amor, este post son pedazos de borradores que he escrito en los últimos años, que siempre quedan ahí, como retazos nada más, hoy, que soy bastante feliz me siento libre de sentir y con fuerza para liberarlos. Amor se escribe con...
De vez en vez tiendo a hacer autodefiniciones, no necesariamente porque note que algo en mí haya cambiado, sino porque en el constante aprendizaje nos vamos dando cuenta de cosas que tenemos y a veces reconocerlas nos hace conocernos mejor. O por ese sencillo gusto de la excesiva racionalización de actitudes y comportamientos. Desmenuzar mi propia conciencia en la más inmisericorde catarsis.
Sé por ejemplo que he hecho daño, que me arrepiento todas las veces del dolor causado, que me ha costado perdonar-me. Utilizando métodos absurdos y en ocasiones masoquistas, un acuerdo tácitamente aceptado, un karma de uso y desuso. "El precio que se paga por los abrazos a veces con la esperanza de estarlo recibiendo gratis." Sé que no soy tan buena como otros creen pero lo soy más de lo que yo misma admito.
Cuando tenía 18 años soñé que estaba siendo perseguida. Era de noche y corría por los al rededores de lo que parecía ser un parque, tenía la certeza de que me querían violar. Estaba oscuro, yo corría con angustia. De repente aquel tipo me atrapó y me lanzó contra la reja (esas rejas de rombitos, todo tan real, el rebote casi elástico) paralizada con su mano en mi cuello atrapando mis gritos.
Y entonces en mi intento desesperado de pedir ayuda grité: "Cheeeelo!!".
Grité Chello, tenía una semana de conocerlo, y confiaba plenamente en él, me daba seguridad y sensación de protección. Grité Chello, no grité mamá como mi instinto podría haber dictado. Grité Chello, y me desperté completamente segura de que Marcelo sería un hombre determinante en mi vida.
Creo que el amor verdadero siempre debe terminar convirtiéndose en un sentimiento cálido, como si se espiritualizara. Pese a todos los malos ratos y rencores, que pueden ser muchos. Creo firmemente que el amor cuando es real termina en esa sensación pacífica que te evoca sonrisas en cada recuerdo.
Transformación que no se puede prever y que muchas veces toma tiempo, y tener que sobrevivir a la verdadera desvinculación, tan necesaria, tan dolorosa. Una vez llegado ese punto de "espiritualización", la satisfacción mutua es completa. El cariño es eterno, sin duda.
Ya lo había dicho, pero la verdad es que me siento sumamente agradecida con la vida por contar con la fortuna de haber sido muy amada. No sé si sea que a todos les pasa igual, pero no puedo evitar sentirme halagada sabiendo que me han adorado entrañablemente solo personas fabulosas, (gracias a dios los tipos malos no me han querido y me han dejado pasar por su vida sin determinar mucho mas que tiempo perdido en la mía).
Y lo digo con orgullo, con el ego emocionado. ¿Cuánta suerte se puede tener de ser amada por personas así? que me han querido más allá de la posesión y me han deseado felicidad, aunque no fuera a su lado. El amor mas puro, aquel que no requiere pertenencia, pero tampoco morelia ni se victimiza con sacrificios.
De amor y siempre de amor, este post son pedazos de borradores que he escrito en los últimos años, que siempre quedan ahí, como retazos nada más, hoy, que soy bastante feliz me siento libre de sentir y con fuerza para liberarlos. Amor se escribe con...
Etiquetas: Confesiones, Personales, teorías
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lunes, marzo 01, 2010
-y en esto soy irreductible-
Hay tres cosas que ninguna persona podrá cambiar jamás en mí. No importa quién sea, tres cosas nada más.
- Mi forma de vestir.
- Aquello que escribo -y publico-.
- Mi manera de beber.
Si alguien trata de cambiar alguna de esas tres cosas, pierden el tiempo conmigo.
- Mi forma de vestir.
- Aquello que escribo -y publico-.
- Mi manera de beber.
Si alguien trata de cambiar alguna de esas tres cosas, pierden el tiempo conmigo.
Etiquetas: Confesiones, Personales
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lunes, febrero 22, 2010
A veces, uno sólo quiere saber, qué tan bajo está el fondo.
Yo no suelo ir al doctor. Quizá es porque mi madre nos curaba dolores, penas y enfermedades con un beso y un "ya te ha de pasar". Tan bella mi madre.
Yo no soy de ir a doctores, exámenes y revisiones, la verdad, me atemoriza. Como buena hipocondríaca siempre temo que sea algo peor, siempre me enoja que no sepan qué es, y me fastidia haber desperdiciado tiempo y fuerza de voluntad.
Desde que vivo acá, eso es aún mas obvio, no voy a ir a un hospital a menos que fuera extrema urgencia, imaginarme sola en una clínica es suficientemente atemorizante como para convencerme de que si repito en tono materno "ya me ha de pasar" magicamente me curaré.
Y resulta que estoy enferma. Tengo 4 citas con diferentes doctores para la siguiente semana. Terror. Tengo en mi billetera el número telefónico de alguien a quien llamar en caso de emergencia, y mi carnet del seguro social para empleados de comercio, que no es la mejor alternativa pero es lo que hay.
Me lleno de temor, un dolor que me tiene quebrada hace semanas, posición fetal permanente, noches de insomnio. Un dolor en el riñón que ya no me deja caminar más de tres pasos. El miedo que debilita mi pulso más de lo acostumbrado. Un cambio hormonal sin previo aviso. La imagen de una cama de media plaza y la soledad. Nada mas loser que la propia imagen mental de uno solo y patéticamente desvalido.
Y ese instinto masoquista de perdición que le ganó la batalla al de conservación, mis instintos me evocan ahogarme, quedarme, caer, poner a prueba cuál es el límite de tolerancia al dolor, el parto en este punto debe ser cosa sencilla. Me rehuso, vamos a ponerme a prueba, ¿quisiste jugar a grande?, perfecto compórtate como tal en medio de la absoluta soledad. Él me acompaña al otro lado de la ventana de internet, le agradezco, y me avergüenzo de que escuche mis quejidos mientras duermo, pero es tanto, tanto el dolor.
Hoy despidieron a la cuarta parte del personal de mi empresa, la presión en la garganta bajó al estómago, debería comer sano para evitar efectos secundarios, pero es un mal día, por qué ellos fueron los elegidos, ¿sigo yo?. Probemos, ¿qué tan bajo se puede caer, qué tan fuerte soy, es cierto lo del fenix? Una solo puede medir su propia fortaleza cuando ha probado que puede renacer del verdadero abismo, autodestrucción: una bomba para la cena. Sólo así sabremos si mi temor estaba fundamentado, no es que no tenga qué perder, lo tengo todo, me tengo a mí, que lo soy todo.
Deliro un poco, al final, de qué sirve éste huequito virtual en donde uno puede escribir hasta donde el teclado aguante. La soledad, el dolor, el masoquismo. Me doy un beso y me prometo que ya me va a pasar, abrazo a Babba, él me protege. Deliro, si. Con la completa libertad de ser dueña y señora de esta que es mi vida, libre para sentir, para hacer, para dejar que suceda.
El primer comentario lastimero se gana una baneada olímpica, que estamos viejos para provocar pena, a veces una solo quiere trinar en paz y 140 caracteres no son suficientes.
Yo no soy de ir a doctores, exámenes y revisiones, la verdad, me atemoriza. Como buena hipocondríaca siempre temo que sea algo peor, siempre me enoja que no sepan qué es, y me fastidia haber desperdiciado tiempo y fuerza de voluntad.
Desde que vivo acá, eso es aún mas obvio, no voy a ir a un hospital a menos que fuera extrema urgencia, imaginarme sola en una clínica es suficientemente atemorizante como para convencerme de que si repito en tono materno "ya me ha de pasar" magicamente me curaré.
Y resulta que estoy enferma. Tengo 4 citas con diferentes doctores para la siguiente semana. Terror. Tengo en mi billetera el número telefónico de alguien a quien llamar en caso de emergencia, y mi carnet del seguro social para empleados de comercio, que no es la mejor alternativa pero es lo que hay.
Me lleno de temor, un dolor que me tiene quebrada hace semanas, posición fetal permanente, noches de insomnio. Un dolor en el riñón que ya no me deja caminar más de tres pasos. El miedo que debilita mi pulso más de lo acostumbrado. Un cambio hormonal sin previo aviso. La imagen de una cama de media plaza y la soledad. Nada mas loser que la propia imagen mental de uno solo y patéticamente desvalido.
Y ese instinto masoquista de perdición que le ganó la batalla al de conservación, mis instintos me evocan ahogarme, quedarme, caer, poner a prueba cuál es el límite de tolerancia al dolor, el parto en este punto debe ser cosa sencilla. Me rehuso, vamos a ponerme a prueba, ¿quisiste jugar a grande?, perfecto compórtate como tal en medio de la absoluta soledad. Él me acompaña al otro lado de la ventana de internet, le agradezco, y me avergüenzo de que escuche mis quejidos mientras duermo, pero es tanto, tanto el dolor.
Hoy despidieron a la cuarta parte del personal de mi empresa, la presión en la garganta bajó al estómago, debería comer sano para evitar efectos secundarios, pero es un mal día, por qué ellos fueron los elegidos, ¿sigo yo?. Probemos, ¿qué tan bajo se puede caer, qué tan fuerte soy, es cierto lo del fenix? Una solo puede medir su propia fortaleza cuando ha probado que puede renacer del verdadero abismo, autodestrucción: una bomba para la cena. Sólo así sabremos si mi temor estaba fundamentado, no es que no tenga qué perder, lo tengo todo, me tengo a mí, que lo soy todo.
Deliro un poco, al final, de qué sirve éste huequito virtual en donde uno puede escribir hasta donde el teclado aguante. La soledad, el dolor, el masoquismo. Me doy un beso y me prometo que ya me va a pasar, abrazo a Babba, él me protege. Deliro, si. Con la completa libertad de ser dueña y señora de esta que es mi vida, libre para sentir, para hacer, para dejar que suceda.
El primer comentario lastimero se gana una baneada olímpica, que estamos viejos para provocar pena, a veces una solo quiere trinar en paz y 140 caracteres no son suficientes.
Etiquetas: arranques emocionales, delirios, Personales
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