Caminaba aquella tarde la niña de medias violeta, silenciosa como siempre, por los
vericuetos entramados de la galaxia de lo intangible. Había perdido su bota gris y con ella, la confianza en sí misma y sus ganas de soñar. Patoja y maltrecha, derramaba lágrimas de leche que marcaban caminos de dolor y soledad en su rostro pequeño, en su boca prominente, en sus largas piernas, en sus dientes chuecos.
Se alzó entonces de hombros de guambra malcriada y se tiró barriga al cielo para contemplar la nada. Pasó así quizá días, quizá medio siglo.
Cuando parecía por fin caer en el sueño eterno e irremediable, súbitamente una imagen fabulosa se prendió en el azul oscuro. Era una foto maravillosa que le recordaba su infancia de piruetas imposibles, de vuelos de brazos extendidos, de chocolate caliente con empanadas de viento.
La niña de medias violeta extendió sus manos elásticas hasta acariciarla y su con dedo delgadito, le escribió epígrafe debajo. Era una pequeña rima que reflejaba su emoción suprema. Luego se incorporó y continuó su peregrinar.
No arrastraba ni dos veces su pie desbotado cuando sintió una mano estrechándola por detrás contra su pecho. Trató de huir, pero la cojera y el tic-tac del corazón del extraño, tan familiar, tan cálido, tan nido, no lograron más que sus largas piernas se acurrucaran y sus dientes chuecos dibujaran a los tiempos una sondrisa.
El señor O, como se presentó, comenzó a relatarle un cuento con su voz tibia
y profunda, mientras sus manos alfareras deshacían a la niña de medias violeta y la recreaban en nuevos universos, en nuevos mundos. Allí estar descalzo era la regla, allí no importaba perder las botas o el final del cuento.
La ansiedad de la pequeña por conocer al señor O era imparable. Con sus yemas-ojos comenzó a dibujar a un poeta de barbas sabias, con mente analítica y corazón de panela. Sintió sus manos y en ellas descubrió a un anónimo pintor de imágenes cotidianas, a un verdadero devorador de mundos.
Al fin, tornó su rostro pequeño... El señor O se presentó con la melancolía aprisionada en sus largas pestañas, con profundos mares de sensaciones, con tormentas de emociones contenidas. La niña se conmovió con su mirar que vagaba por dimensiones desconocidas pero que en chispazos de luz, mostraba toda la magia de su interior, pero siempre a cuentagotas.
Lo sintió amigo, camarada, yunta, amante... Tal vez él sintió lo mismo.
Pero al señor O le bastó un parpadeo para comerse a la niña, engulló como tallarines una a una sus medias violetas, se comió de postre su chulla bota, se bebió como refresco sus lágrimas blancas, chupó los huesos de sus largas piernas, destruyó a mordiscos su boca prominente y con ella se llevó a todo el universo.
Aún así, al señor O siempre le faltarán imágenes para explicar el suyo.
* Gracias a Gio por la colaboración al blog :D
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miércoles, septiembre 26, 2007
viernes, septiembre 14, 2007
De idas y retornos
Nunca antes había volado de noche, el sábado fue una experiencia nueva, la verdad es que estaba demasiado agotada físicamente como para divagar al respecto, traté de dormir lo más posible y de rato en rato miraba por la ventana, ver las estrellas en horizontal es una cosa simpatiquísima.
Antes de irme de vacaciones estaba muy emocionada, el tomar aviones, caminar por los aeropuertos, tantas cosas nuevas que allá aguardaban ser descubiertas por mi. La emoción de lo desconocido pero con la plena seguridad de que seria bueno, el dinero necesario en el bolsillo y el cariño de la familia que aun sin conocerme bien, esperaba con ansias. Nada podría fallar. Y no falló.
Sin embargo no se compara con el sentimiento que tuve a la vuelta, el deseo de estar de nuevo en mi casa, dormir en mi cama, bañarme en mi ducha. Aunque me haya tocado llegar a sacarme la madre limpiando mi depar, el reencuentro con cada rincón vale la pena.
Y de golpe uno tiene que dejar el mundo de playas paradisíacas, castillos encantados y calles de luces para enfrentarse a la realidad. Al llegar a casa el espectáculo fue terrible, parecería que en todo el mes que mi hermano estuvo ahí no lavó un solo traste pero si los ensucio todos. Dormía en la sala así que todo era un remolino de cobijas y edredones en el piso, los baños ni mencionarlos, un poco de imaginación basta. Uno vuelve a la normalidad cuando se amanece hasta el día siguiente con la preocupación de donde estará el desaparecido con mi carro, llamar a los amigos, unir historias. La decepción interna y la vergüenza ante mi esposo, porque fui yo la de la idea de confiar-otra-vez en mi ñaño. Y la culpa, siempre la culpa.
A la final quedó el sin sabor de haber perdido el momento de alegría de los regalos que trajimos para todos. Mi bro regresó al día siguiente con un cuento inverosímil de héroes y ladrones. Uno se equivoca enormemente cuando espera cosas de los demás.
Y eso también es parte de la rutina, solucionar esos problemas: conciliar la carga emocional, ser el soporte familiar, lidiar con mi propia pena y regresar a la oficina para cumplir con todo lo que la gente espera de mi no en trabajo, sino en habilidad. Estoy ya de vuelta, la oficina nueva no es tan fea pero todo está en cartones.
A la final no me he graduado aún, me fui de vacaciones antes de ello, estoy en tramite. El blog sigue un poco abandonado mientras me iguale en trabajo y me incorpore de una vez. En el intermedio estoy divirtiéndome subiendo las fotos del viaje a mi flickr.
Antes de irme de vacaciones estaba muy emocionada, el tomar aviones, caminar por los aeropuertos, tantas cosas nuevas que allá aguardaban ser descubiertas por mi. La emoción de lo desconocido pero con la plena seguridad de que seria bueno, el dinero necesario en el bolsillo y el cariño de la familia que aun sin conocerme bien, esperaba con ansias. Nada podría fallar. Y no falló.
Sin embargo no se compara con el sentimiento que tuve a la vuelta, el deseo de estar de nuevo en mi casa, dormir en mi cama, bañarme en mi ducha. Aunque me haya tocado llegar a sacarme la madre limpiando mi depar, el reencuentro con cada rincón vale la pena.
Y de golpe uno tiene que dejar el mundo de playas paradisíacas, castillos encantados y calles de luces para enfrentarse a la realidad. Al llegar a casa el espectáculo fue terrible, parecería que en todo el mes que mi hermano estuvo ahí no lavó un solo traste pero si los ensucio todos. Dormía en la sala así que todo era un remolino de cobijas y edredones en el piso, los baños ni mencionarlos, un poco de imaginación basta. Uno vuelve a la normalidad cuando se amanece hasta el día siguiente con la preocupación de donde estará el desaparecido con mi carro, llamar a los amigos, unir historias. La decepción interna y la vergüenza ante mi esposo, porque fui yo la de la idea de confiar-otra-vez en mi ñaño. Y la culpa, siempre la culpa.
A la final quedó el sin sabor de haber perdido el momento de alegría de los regalos que trajimos para todos. Mi bro regresó al día siguiente con un cuento inverosímil de héroes y ladrones. Uno se equivoca enormemente cuando espera cosas de los demás.
Y eso también es parte de la rutina, solucionar esos problemas: conciliar la carga emocional, ser el soporte familiar, lidiar con mi propia pena y regresar a la oficina para cumplir con todo lo que la gente espera de mi no en trabajo, sino en habilidad. Estoy ya de vuelta, la oficina nueva no es tan fea pero todo está en cartones.
A la final no me he graduado aún, me fui de vacaciones antes de ello, estoy en tramite. El blog sigue un poco abandonado mientras me iguale en trabajo y me incorpore de una vez. En el intermedio estoy divirtiéndome subiendo las fotos del viaje a mi flickr.
martes, agosto 28, 2007
De viaje

Esta foto está aquí, por el puro gusto de postear aunq sea una de las fotos del viaje. Las demás están en su respectivo sitio.
sábado, julio 14, 2007
Cerrando el capítulo
Será hasta la próxima.
Muchas gracias por la colaboración, el blog se va a quedar un poco abandonado para variar, pero así mismo son los ciclos. De todas maneras la invitación es permanente puedes retomarla cuando quieras ejercer de nuevo.
Al resto: La programación se suspende por un tiempo.
Muchas gracias por la colaboración, el blog se va a quedar un poco abandonado para variar, pero así mismo son los ciclos. De todas maneras la invitación es permanente puedes retomarla cuando quieras ejercer de nuevo.
Al resto: La programación se suspende por un tiempo.
lunes, junio 25, 2007
Sacrificios y Lealtad
Hay ciertos limites que no se alcanzan a ver, como aquella señal de transito que uno pasa por alto hasta que un ruido, un golpe y un frenazo nos regresan a la realidad. Pequeños instantes que separan una situación de otra.
No reconocemos los limites, no encontramos la diferencia entre un detalle conmovedor de una persecución obsesiva. Converso del tema con mi amiga y acordamos, luego de un par de historias que incluían hasta el menor de los detalles, que siempre es mejor tener las cartas sobre la mesa. Aunque el lenguaje muy explicito pudiera herir susceptibilidades. Es justo y necesario aclarar el panorama para evitar confusiones posteriores, y sin embargo; ella sabe que aún con las cosas claras ya nada será igual después de haber tenido esos labios entre sus dientes.
Y hay momentos en que las mujeres nos perdemos pensando en señales que se nos pasaron por alto, buscando donde no hay, divagamos en el romanticismo del engaño por auto-convencimiento, que si no ha llamado o escrito luego de 48 horas, y prometió que lo haría, es porque seguro se le daño el chip (o se le cayó al agua) o quizá un viento huracanado le arrebató con furia el papelito en donde anotó nuestro numero.
Entonces aparece un alguien que con una lógica temible nos sacude y enfrenta a la realidad: No llama porque no quiere.
Sus palabras caen en una tarde de revelaciones, nos otorga respuestas a esas dudas de género que en determinados momentos surgen, 'De preguntas paranoicas y situaciones difíciles'. Como ese lapsus brutus que tenemos algunas, cuando interrumpimos un fantástico silencio para decir con tono condescendiente "¿Me quieres?" y fíjese que otras tienen la indecencia que complicarlo aun más y soltar la bomba: ¿me amas?.
Es aquí donde la sabiduría de este súper personaje -cuyo nombre no me permito mencionar porque es el amigo de mi amiga, yo solo copio y pego la confidencia- y dice:
"Si un hombre te abraza, te perdona, te persigue, te cuida, no le importan tus miserias, tus miedos, tus paranoias, cómo demonios le puedes preguntar si te ama, eso no se hace, por respeto a la dignidad de ese hombre que a pesar de todo eso se mantiene ahí"
Por supuesto, lógica aceptable, una se queda en frío pensando en el maravilloso hombre de las 3 P’s que perdona, persigue y permanece, y sin embargo el dilema, la contraparte se halla en nosotras que tanto necesitamos escuchar, oler, besar, sentir, tocar... aunque sea solo por oír las respuestas que ya sabemos. Así como inseparablemente existen otras verdades que se deben callar, no porque seamos ingenuas y queramos vivir una mentira, sino porque simplemente algunas certezas son inadmisibles.
Y para finalizar propongo el ejemplo de mi mencionada amiga, quien afirma que a una mujer que está loca, se va al piso cientos de veces, que dice que el mundo no tiene sentido los lunes, miércoles y viernes y es capaz de lavarte los platos, darte un beso de buenas noches, acompañarte de la mano ala cama y plancharte la camisa no le puedes ni siquiera mencionar que algún día todo lo q existe se puede acabar, porque a pesar de todo lo que es ella es capaz de seguir haciendo cosas por ti.
* Solo por curiosidad contéstame esto… me vendrías a rescatar si estuviera en peligro? Aunque no sea verdad, tu juega a responderme, si el fondo llegara a tocar, aún querrías verme?... Yo busco algo más… Sacrificios y lealtad. – Moenia.
No reconocemos los limites, no encontramos la diferencia entre un detalle conmovedor de una persecución obsesiva. Converso del tema con mi amiga y acordamos, luego de un par de historias que incluían hasta el menor de los detalles, que siempre es mejor tener las cartas sobre la mesa. Aunque el lenguaje muy explicito pudiera herir susceptibilidades. Es justo y necesario aclarar el panorama para evitar confusiones posteriores, y sin embargo; ella sabe que aún con las cosas claras ya nada será igual después de haber tenido esos labios entre sus dientes.
Y hay momentos en que las mujeres nos perdemos pensando en señales que se nos pasaron por alto, buscando donde no hay, divagamos en el romanticismo del engaño por auto-convencimiento, que si no ha llamado o escrito luego de 48 horas, y prometió que lo haría, es porque seguro se le daño el chip (o se le cayó al agua) o quizá un viento huracanado le arrebató con furia el papelito en donde anotó nuestro numero.
Entonces aparece un alguien que con una lógica temible nos sacude y enfrenta a la realidad: No llama porque no quiere.
Sus palabras caen en una tarde de revelaciones, nos otorga respuestas a esas dudas de género que en determinados momentos surgen, 'De preguntas paranoicas y situaciones difíciles'. Como ese lapsus brutus que tenemos algunas, cuando interrumpimos un fantástico silencio para decir con tono condescendiente "¿Me quieres?" y fíjese que otras tienen la indecencia que complicarlo aun más y soltar la bomba: ¿me amas?.
Es aquí donde la sabiduría de este súper personaje -cuyo nombre no me permito mencionar porque es el amigo de mi amiga, yo solo copio y pego la confidencia- y dice:
"Si un hombre te abraza, te perdona, te persigue, te cuida, no le importan tus miserias, tus miedos, tus paranoias, cómo demonios le puedes preguntar si te ama, eso no se hace, por respeto a la dignidad de ese hombre que a pesar de todo eso se mantiene ahí"
Por supuesto, lógica aceptable, una se queda en frío pensando en el maravilloso hombre de las 3 P’s que perdona, persigue y permanece, y sin embargo el dilema, la contraparte se halla en nosotras que tanto necesitamos escuchar, oler, besar, sentir, tocar... aunque sea solo por oír las respuestas que ya sabemos. Así como inseparablemente existen otras verdades que se deben callar, no porque seamos ingenuas y queramos vivir una mentira, sino porque simplemente algunas certezas son inadmisibles.
Y para finalizar propongo el ejemplo de mi mencionada amiga, quien afirma que a una mujer que está loca, se va al piso cientos de veces, que dice que el mundo no tiene sentido los lunes, miércoles y viernes y es capaz de lavarte los platos, darte un beso de buenas noches, acompañarte de la mano ala cama y plancharte la camisa no le puedes ni siquiera mencionar que algún día todo lo q existe se puede acabar, porque a pesar de todo lo que es ella es capaz de seguir haciendo cosas por ti.
* Solo por curiosidad contéstame esto… me vendrías a rescatar si estuviera en peligro? Aunque no sea verdad, tu juega a responderme, si el fondo llegara a tocar, aún querrías verme?... Yo busco algo más… Sacrificios y lealtad. – Moenia.
viernes, junio 15, 2007
Novedades Blogger
Según dicen las lenguas hoy es el día del blogger, estábamos queriendo hacer un B&B oficial en la noche, pero la confirmación de guayaquil para la súper videoconferencia no llegó así que nos quedamos con los churos hechos.
Por otro lado, Juan Fernando Pacheco, durante algunos días ha estado publicando un grupo de preguntas y respuestas que fueron realizadas a varios bloggers y profesionales a los que respeta y sobre todo de los que lee mucho y en una u otra forma nutren su blog, esta preguntas tuvieron su origen hace ya algunos años en una serie de entrevistas que MiniD realizo a sus conocidos, lo importante de este banco de preguntas es poder conocer un poco más el otro lado del blogger del que a veces no sabemos que existe.
Así que para festejar el día del blogger hoy ha puesto mi entrevista. Respondí las preguntas de manera espontánea y tal como quedó se lo envié, no me di chance a correcciones ni acomodar las respuestas para quedar como más bacán de lo que ya soy. Gracias a Juan Fernando por interesarse en mi personaje, y elevar mi ego, sabemos ya que la popularidad es un asunto circunstancial.
En tal caso, aquí el link, dense una vuelta por ahí, hay entrevistas interesantes de muchos otros bloggers.
Y feliz día a todos ustedes lectores y escritores.
En cuanto me gradúe retomaré el blog como debe de ser.
Por otro lado, Juan Fernando Pacheco, durante algunos días ha estado publicando un grupo de preguntas y respuestas que fueron realizadas a varios bloggers y profesionales a los que respeta y sobre todo de los que lee mucho y en una u otra forma nutren su blog, esta preguntas tuvieron su origen hace ya algunos años en una serie de entrevistas que MiniD realizo a sus conocidos, lo importante de este banco de preguntas es poder conocer un poco más el otro lado del blogger del que a veces no sabemos que existe.
Así que para festejar el día del blogger hoy ha puesto mi entrevista. Respondí las preguntas de manera espontánea y tal como quedó se lo envié, no me di chance a correcciones ni acomodar las respuestas para quedar como más bacán de lo que ya soy. Gracias a Juan Fernando por interesarse en mi personaje, y elevar mi ego, sabemos ya que la popularidad es un asunto circunstancial.
En tal caso, aquí el link, dense una vuelta por ahí, hay entrevistas interesantes de muchos otros bloggers.
Y feliz día a todos ustedes lectores y escritores.
En cuanto me gradúe retomaré el blog como debe de ser.
jueves, mayo 31, 2007
Pregunto:
No encuentro manera de hacerle la debida introducción a este post, alguna frase y su consecuente párrafo que nos ponga en onda a todos, las expectativas del lector correctamente alineadas con el desarrollo del texto.
Así que iré directo al grano: ¿Qué es lo que motiva, en las actuales circunstancias de una sociedad globalizada y de gente que se supone ‘open mind’, a una mujer soltera que está con un hombre soltero, a mantener una relación secreta cual ‘amante’ durante 4 años?
Y es que yo acepto que estar con alguien a escondidas, tiene su encanto, una complicidad que puede resultar conmovedora.
Pero esta es la situación: ambos solteros, ella una chica guapa, él todo un ejecutivo, cuando conversan mantienen la formalidad de una relación amistosa, en las tardes cada quien por su lado y para su casa, si luego de eso se ven será en algún lugar no público donde los pudieran encontrar.
Y mucho más allá de que aparentemente no se encuentre el motivo para tener una relación de bajo perfil y bien disimulada; lo que me atrevo a cuestionar es ¿Cómo una chica bonita (y que se sabe bonita, así que no crean que es un asunto de autoestima) de una familia acomodada, con estudios y un buen trabajo, se puede dejar convencer de ser siempre la no-oficial (y con esto no quiero decir que el tenga otra, eso no lo sé, pero no es el punto)? ¿Qué es lo que un hombre podría decir u ofrecer para que alguien en su sano juicio acepte? Hombre sabio en cuanto a jugar la psicológica, me parece.
Será simplemente que yo nunca podría ser la escondida, en mi escala de prioridades estoy yo primero. Cuestión de temperamento y de caprichos.
La interrogante está escrita, yo espero las respuestas.
Así que iré directo al grano: ¿Qué es lo que motiva, en las actuales circunstancias de una sociedad globalizada y de gente que se supone ‘open mind’, a una mujer soltera que está con un hombre soltero, a mantener una relación secreta cual ‘amante’ durante 4 años?
Y es que yo acepto que estar con alguien a escondidas, tiene su encanto, una complicidad que puede resultar conmovedora.
Pero esta es la situación: ambos solteros, ella una chica guapa, él todo un ejecutivo, cuando conversan mantienen la formalidad de una relación amistosa, en las tardes cada quien por su lado y para su casa, si luego de eso se ven será en algún lugar no público donde los pudieran encontrar.
Y mucho más allá de que aparentemente no se encuentre el motivo para tener una relación de bajo perfil y bien disimulada; lo que me atrevo a cuestionar es ¿Cómo una chica bonita (y que se sabe bonita, así que no crean que es un asunto de autoestima) de una familia acomodada, con estudios y un buen trabajo, se puede dejar convencer de ser siempre la no-oficial (y con esto no quiero decir que el tenga otra, eso no lo sé, pero no es el punto)? ¿Qué es lo que un hombre podría decir u ofrecer para que alguien en su sano juicio acepte? Hombre sabio en cuanto a jugar la psicológica, me parece.
Será simplemente que yo nunca podría ser la escondida, en mi escala de prioridades estoy yo primero. Cuestión de temperamento y de caprichos.
La interrogante está escrita, yo espero las respuestas.
lunes, mayo 28, 2007
De relaciones II
Si nos pusiéramos a hablar de cuales debieran ser las variables de peso que importan al momento de elegir pareja, los adjetivos sobrarían, pero no se trata solo de ser, divertido, honesto, puntual, guapo, alto, con carro, etc. Una amiga me decía el otro día que para ella la bondad de un hombre no debería ser algo que lo enorgullezca tanto, yo en cambio creo que si, porque puedes poner todas las variables sobre la balanza y al final del día no te quedas con el de los comentarios en doble sentido que te llena de expectativas sino con el bueno, aquel que brinde seguridad más allá de tres horas en un hotel de paso.
El problema es con aquellos hombres que se construyen a si mismos como príncipes encantados dignos de los mejores cuentos, y creen que por saberse tan buenos tienen derecho a esperar por su princesa ideal, pero he aquí un secreto: dicha princesa no existe! El gusto es cuestión de percepciones, cada hombre dirá que está con una mujer hermosa, pero no todas esas mujeres hermosas aplican para miss universo, o si?
Posteriormente, la tolerancia a los problemas y eventuales discusiones en inversamente proporcional al tiempo que dure la relación, lo lógico sería que las relaciones duren mientras exista aún esa emoción pura, mientras no haya imposiciones, celos, absurdos, malas caras, etc. Claro, eso sería óptimo pero nos olvidamos de ese ligero detalle que por lo general para esas alturas uno ya sufre de encamotamiento y aguanta nomás cualquier escena por el mito del "gusto de la reconciliación". Y digo que es un mito porque eso de hacer el amor* con toda la rabia acumulada, por lo menos en mi caso no se aplica, si estoy cabreada estoy cabreada y no quiero saber nada del susodicho, cada uno en su extremo de la cama y así hasta que empiece un nuevo día.
Pasar de esta etapa estable a una relación seria y duradera puede ser complicado, a veces sentimos miedo que descubran al ser que realmente somos, que nos despertamos cada mañana con las ojeras del maquillaje, en el apuro de ir al baño, o que simplemente con el tiempo se note que no somos excepcionalmente magníficos, uno puede consolarse con los cliches de siempre que es él/ella quien se lo pierde, pero después de ese minuto de gloria queda la inseguridad de reconocernos a nosotros mismos como lo que somos, aceptarnos con resignación y aún así seguir creyendo en el amor y en el felices para siempre.
Pero no quiero ponerme filosófica y hablar de amor, a la final yo creo que al igual que la felicidad, son conceptos sobrevalorados. El amor es un asunto de elección y la decisión correcta en el momento adecuado.
Al final del ciclo, todo termina; y lo terrible de aquello no es cuando las relaciones acaban, sino lo que pasa con nosotros cuando eso sucede, el teléfono que deja de sonar, aquella mitad de la cama que permanece fría, los recuerdos amontonados en cajones y un vacío interno que no tenemos ganas de llenar... hasta la siguiente oportunidad.
El problema es con aquellos hombres que se construyen a si mismos como príncipes encantados dignos de los mejores cuentos, y creen que por saberse tan buenos tienen derecho a esperar por su princesa ideal, pero he aquí un secreto: dicha princesa no existe! El gusto es cuestión de percepciones, cada hombre dirá que está con una mujer hermosa, pero no todas esas mujeres hermosas aplican para miss universo, o si?
Posteriormente, la tolerancia a los problemas y eventuales discusiones en inversamente proporcional al tiempo que dure la relación, lo lógico sería que las relaciones duren mientras exista aún esa emoción pura, mientras no haya imposiciones, celos, absurdos, malas caras, etc. Claro, eso sería óptimo pero nos olvidamos de ese ligero detalle que por lo general para esas alturas uno ya sufre de encamotamiento y aguanta nomás cualquier escena por el mito del "gusto de la reconciliación". Y digo que es un mito porque eso de hacer el amor* con toda la rabia acumulada, por lo menos en mi caso no se aplica, si estoy cabreada estoy cabreada y no quiero saber nada del susodicho, cada uno en su extremo de la cama y así hasta que empiece un nuevo día.
Pasar de esta etapa estable a una relación seria y duradera puede ser complicado, a veces sentimos miedo que descubran al ser que realmente somos, que nos despertamos cada mañana con las ojeras del maquillaje, en el apuro de ir al baño, o que simplemente con el tiempo se note que no somos excepcionalmente magníficos, uno puede consolarse con los cliches de siempre que es él/ella quien se lo pierde, pero después de ese minuto de gloria queda la inseguridad de reconocernos a nosotros mismos como lo que somos, aceptarnos con resignación y aún así seguir creyendo en el amor y en el felices para siempre.
Pero no quiero ponerme filosófica y hablar de amor, a la final yo creo que al igual que la felicidad, son conceptos sobrevalorados. El amor es un asunto de elección y la decisión correcta en el momento adecuado.
Al final del ciclo, todo termina; y lo terrible de aquello no es cuando las relaciones acaban, sino lo que pasa con nosotros cuando eso sucede, el teléfono que deja de sonar, aquella mitad de la cama que permanece fría, los recuerdos amontonados en cajones y un vacío interno que no tenemos ganas de llenar... hasta la siguiente oportunidad.
miércoles, mayo 23, 2007
De relaciones I
En particular creo que la mejor etapa de una relación es el coqueteo; aquellos días, o máximo semanas, en donde uno aún no tiene la completa certeza de que la atracción es de doble vía. Lamentablemente esta fantástica fase dura poco; al cabo de unos días el asunto se torna un poco más serio y comienzan las salidas y llamadas o sencillamente el feeling se apaga y es momento de hacer uso de la consabida orden: "Next"
Pero es en esta etapa justamente del coqueteo en donde se siente el cosquilleo y surgen diferentes reacciones, nótese que he cumplido mi papel investigativo con responsabilidad y no hablo únicamente a criterio personal, sino que este post representa, en parte, la voz del género.
Decía que existen diversas reacciones que se pueden dar, recordarán que de niños era muy típico darle un golpe al infante que nos atraía, luego crecemos y eso cambia... a veces; algunas personas tiemblan, otras sonríen torpemente sin poder articular palabra, quedan mudos, hay también quienes no pudiendo controlar el volumen de su voz empiezan a gritar exorbitantemente, no necesariamente es un llamado de atención, sino un completo descontrol. Conocí el caso de una persona que al estar frente al susodicho tenía una reacción de ansiedad que se traducía en calores insoportables y una terrible tendencia a sudar. No importaba cuanta ropa se sacara de encima, cuantos vasos de agua fría tomara o incluso cuantas veces lavara sus manos, el sudor se hacía presente desde sus palmas hasta su entrepierna.
Ahora, asumamos que dos personas han superado ya esta fase que es de mi particular gusto, suponiendo que todo en el coqueteo salió bien, que las sonrisas pudieron más que los ensordecedores gritos, el insoportable sudor o el abrumador silencio; la siguiente etapa será el de las invitaciones a salir, comidas, fiestas, películas, etc. En lo personal no me agrada mucho esta parte porque pese a la emoción o interés que se siente, uno tiene que fingirse mejor de lo que realmente es, de ahí que dicen que los hombres se casan con tres mujeres, la que cree que es, la que es, y la que pasa a ser.
Pero retrocediendo, no hablemos aún de matrimonio sino de las citas, y he aquí ciertos tips ojala hagan buen uso de ellos:
1. Sea un caballero, pero no se ponga de alfombra.
A las mujeres nos impresionan los hombres cuyos modales van más allá de abrir la puerta o retirar la silla (eso se aprende en la tele) tenga usted detalles importantes como no arrancar el carro hasta que haya entrado a la casa, levante la bandeja con los restos en un restaurante de comida rápida y deposite su contenido en el basurero dispuesto para el efecto.
2. No prometa que llamará si no va a hacerlo. Luego de una de estas citas, si el interés persiste, de señales de vida máximo al día siguiente.
3. Procure mantener su imagen como un reto, no apague drásticamente el gusto de la afortunada demostrándose muy fácil o defectuoso, y con defectuoso me refiero a todas esas características que pueden transformarlo de Ken a batracio:
a) Demostraciones de mamitis excesiva: una cosa es ser hogareño y otra abandonar una cita prometedora porque mamá pidió que por favor bañe al perro, ayude en las tareas a los sobrinos, riegue el jardín, la lleve a la comunidad de fe, etc.
b) Ser impertinente con historias de galán de telenovela; a algunas mujeres nos pueden gustar los hombres presuntuosos, a nadie le gusta uno que haga alarde de sus conquistas y mucho menos que demuestre ser como aquellos hombres que esta siempre a la pesca, lanzan sus redes con comentarios ambiguos y esperan a ver qué cae.
Nota: Coquetear con las amigas, primas, hermanas de la chica en cuestión, no lo convierte en un seductor.
c) Como ya fue dicho, uno de los problemas de esta etapa es que uno tiene que fingirse mejor de lo que realmente es, haga un esfuerzo y evite el chasco que representa aquellos hombres que son un encanto por mail, msn, msj, teléfono y el rato del esperado encuentro una se topa con una dualidad que provoca aburrimiento.
Este post quedó medio largo, así que decidí partirlo en dos, la continuación queda para el lunes.
Pero es en esta etapa justamente del coqueteo en donde se siente el cosquilleo y surgen diferentes reacciones, nótese que he cumplido mi papel investigativo con responsabilidad y no hablo únicamente a criterio personal, sino que este post representa, en parte, la voz del género.
Decía que existen diversas reacciones que se pueden dar, recordarán que de niños era muy típico darle un golpe al infante que nos atraía, luego crecemos y eso cambia... a veces; algunas personas tiemblan, otras sonríen torpemente sin poder articular palabra, quedan mudos, hay también quienes no pudiendo controlar el volumen de su voz empiezan a gritar exorbitantemente, no necesariamente es un llamado de atención, sino un completo descontrol. Conocí el caso de una persona que al estar frente al susodicho tenía una reacción de ansiedad que se traducía en calores insoportables y una terrible tendencia a sudar. No importaba cuanta ropa se sacara de encima, cuantos vasos de agua fría tomara o incluso cuantas veces lavara sus manos, el sudor se hacía presente desde sus palmas hasta su entrepierna.
Ahora, asumamos que dos personas han superado ya esta fase que es de mi particular gusto, suponiendo que todo en el coqueteo salió bien, que las sonrisas pudieron más que los ensordecedores gritos, el insoportable sudor o el abrumador silencio; la siguiente etapa será el de las invitaciones a salir, comidas, fiestas, películas, etc. En lo personal no me agrada mucho esta parte porque pese a la emoción o interés que se siente, uno tiene que fingirse mejor de lo que realmente es, de ahí que dicen que los hombres se casan con tres mujeres, la que cree que es, la que es, y la que pasa a ser.
Pero retrocediendo, no hablemos aún de matrimonio sino de las citas, y he aquí ciertos tips ojala hagan buen uso de ellos:
1. Sea un caballero, pero no se ponga de alfombra.
A las mujeres nos impresionan los hombres cuyos modales van más allá de abrir la puerta o retirar la silla (eso se aprende en la tele) tenga usted detalles importantes como no arrancar el carro hasta que haya entrado a la casa, levante la bandeja con los restos en un restaurante de comida rápida y deposite su contenido en el basurero dispuesto para el efecto.
2. No prometa que llamará si no va a hacerlo. Luego de una de estas citas, si el interés persiste, de señales de vida máximo al día siguiente.
3. Procure mantener su imagen como un reto, no apague drásticamente el gusto de la afortunada demostrándose muy fácil o defectuoso, y con defectuoso me refiero a todas esas características que pueden transformarlo de Ken a batracio:
a) Demostraciones de mamitis excesiva: una cosa es ser hogareño y otra abandonar una cita prometedora porque mamá pidió que por favor bañe al perro, ayude en las tareas a los sobrinos, riegue el jardín, la lleve a la comunidad de fe, etc.
b) Ser impertinente con historias de galán de telenovela; a algunas mujeres nos pueden gustar los hombres presuntuosos, a nadie le gusta uno que haga alarde de sus conquistas y mucho menos que demuestre ser como aquellos hombres que esta siempre a la pesca, lanzan sus redes con comentarios ambiguos y esperan a ver qué cae.
Nota: Coquetear con las amigas, primas, hermanas de la chica en cuestión, no lo convierte en un seductor.
c) Como ya fue dicho, uno de los problemas de esta etapa es que uno tiene que fingirse mejor de lo que realmente es, haga un esfuerzo y evite el chasco que representa aquellos hombres que son un encanto por mail, msn, msj, teléfono y el rato del esperado encuentro una se topa con una dualidad que provoca aburrimiento.
Este post quedó medio largo, así que decidí partirlo en dos, la continuación queda para el lunes.
lunes, mayo 07, 2007
Boda
Camino al altar sus ojos se llenaron de lágrimas, pensó que serían los nervios y con una sonrisa guardo su llanto, no podía permitir que el maquillaje se le arruinara.
Esperando en el altar, un tanto inquieto, su familia a la derecha, la de ella a la izquierda, miraba como el llanto acudía y se secaba en los ojos de la recién llegada, como una premonición vio que su vida a partir de ese entonces sería una cuneta de penas y de lamentos ahogados.
Una vez juntos frente al altar, tomados de las manos, las de él frías, secas las de ella, a sus espaldas 223 invitados, supieron que estaban cometiendo un error, el peor de todos, pero era ya demasiado tarde.
Esperando en el altar, un tanto inquieto, su familia a la derecha, la de ella a la izquierda, miraba como el llanto acudía y se secaba en los ojos de la recién llegada, como una premonición vio que su vida a partir de ese entonces sería una cuneta de penas y de lamentos ahogados.
Una vez juntos frente al altar, tomados de las manos, las de él frías, secas las de ella, a sus espaldas 223 invitados, supieron que estaban cometiendo un error, el peor de todos, pero era ya demasiado tarde.
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