Soy de aquellas personas a las que les encanta racionalizar sus propias causas. Es decir, pasar y repasar mi propio comportamiento a fin de entenderlo, desmenuzarlo, reconocerme y hacer conciencia de cada una de mis motivaciones.
El conocimiento de los hechos, no los altera, pero al menos no me engaño, sé mis errores repetidos. Sé cuales son mis patrones, lo que en realidad andaba buscando cuando encontré aquello que supuestamente no planeaba. Soy inmisericorde conmigo, honesta y en ocasiones muy dura.
Es así que durante el año anterior, llegó el momento en que sin darme cuenta hice un exhaustivo análisis de mis errores en relaciones, y me costó un montón tratar de no ocultarme cosas, dejé de culpar a otros y me sumergí en mis verdaderos motivos y defectos.
Y entonces, durante el tiempo que estuve sola, trabaja animosamente en mejorar mi carácter. Me di cuenta que había sido cómoda y perezosa, servida, mal genio, dependiente, y que siempre trataba de imponer mi voluntad y mi manera de hacer las cosas, porque es la mejor, la más lógica, la que me sale bien y la que me da la gana. Y que además no me gustaba conversar porque no me gustan las críticas y toda vez que escucho algo que es verdad y es negativo, me hiere en el ego y entonces me hundo en el silencio, me enojo un poco, y me quedo callada hasta desesperar al otro y que se de por vencido. Me gusta evitar las peleas, me gusta evitar las conversaciones de problemas, me gusta evitar cualquier tipo de diálogo que me ponga en una situación vulnerable, y no hay nada mejor para hacer agotar al otro que cansarlo de recibir nada mas que silencio.
Así que pasaba el tiempo y yo destruía en causas mis defectos, los racionalicé, me puse a pensar en el daño que hice y me hice. Y llegó octubre y yo quería estar con cierto personaje, así que en ese intento de relación iba analizando nuestras reacciones, y maravillada me di cuenta de que ya podía conversar de mis propios sentimientos, que no era vaga como antes, que era independiente y me gustaba tener una relación así de cada uno en su casa, el único problema era que el personaje no quería estar conmigo tanto. Y era una lástima para mí, porque por primera vez estaba yo hablando en serio, abriendo mi mente, diciendo lo que pensaba, sentía y proponía!
Me descubrí un día entre semana viviendo sola, invitándolo a cenar a casa, estar en mi cocina, linda, mi cabello largo y lacio recogido en una cola, usando zapatos de tacón alto y un jean ajustado, una blusa elegante de oficina, llegué con las compras, me puse a picar la cebolla y preparar los demás ingredientes y cuando él llegó, le ofrecí un vaso de cerveza para acompañar el tiempo que me tomara hacer la cena. Esa era yo, toda una ejecutiva independiente, que cocina unos ñoquis bárbaros y que lo tiene todo bajo control.
Cuando ya las cosas se disolvieron, me dije nada está perdido, ahora eres una posible novia perfecta, lo has superado y lo puedes todo, excepto estar con él, pero vamos que no es el fin del mundo, vendrán las vacas gordas.
Un año después, lamento informarme que el cambio no fue permanente, que estoy mal genio, perezosa, que duermo hasta el medio día y que la depresión se me nota en la ropa sucia acumulada que no tengo animo de lavar. Que soy una genio del sarcasmo, pero no del sarcasmo ingenioso y divertido, no ese que parece broma sino del sarcasmo cruel que busca hacer enojar y que salta con antipatía. Servida y dependiente. Y lo que es más importante, ya no puedo hablar.
Así que trataré de no estar muy emo en los siguientes posts, pero qué se yo, creo que es necesario hacer un nuevo análisis de causas y hechos. Y necesito el blog como terapia, no todo el tiempo, obviamente, quizá con un par de veces sea necesario, el alivio del desahogo y la libertad de no tener que dar explicaciones.
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jueves, septiembre 16, 2010
miércoles, septiembre 15, 2010
Fábula
Había un escorpión que trataba de cruzar un río sin encontrar la manera de hacerlo. En eso, vio un zorro y le pidió que lo llevara en su espalda para cruzar el río. El zorro dijo "no, si hago eso, me picarás y me ahogaré". El escorpión respondió: "si hago eso, los dos nos ahogaremos y moriremos". El zorro pensó y aceptó la propuesta
Dejó al escorpión que se suba en el lomo y empezó a nada a través del río. A medio camino el escorpión lo picó, y mientras el veneno llenaba sus venas, el zorro miró al escarpión y le preguntó: "¿Por qué lo hiciste?, ahora también te ahogarás".
"No pude evitarlo, -respondió el escorpión-, es mi naturaleza.
*Vista en algún lado y recordada de que alguien me la había contado antes.
Dejó al escorpión que se suba en el lomo y empezó a nada a través del río. A medio camino el escorpión lo picó, y mientras el veneno llenaba sus venas, el zorro miró al escarpión y le preguntó: "¿Por qué lo hiciste?, ahora también te ahogarás".
"No pude evitarlo, -respondió el escorpión-, es mi naturaleza.
*Vista en algún lado y recordada de que alguien me la había contado antes.
lunes, septiembre 13, 2010
de estereotipos porteños
Habiendo vivido un par de años en Buenos Aires, siempre he mantenido que las mujeres (a mi parecer) no son tan guapas como pinta el estereotipo, no están tan arregladas, en realidad no se visten bonito ni gustan de maquillarse, son planas todas hasta que se operan, y dejenme decirles, casi todas se operan.
Pero hoy me di cuenta que yo estaba hablando de las argentinas cotidianas, las que ves en el subte, las que te cruzas en los boliches, las que histeriquean, las de siempre. En ese contexto cotidiano, valía mil veces mas ser extranjera, por tener mejor carácter y un cuerpo con mas curvas naturales.
Sin embargo, estas semanas de aburrimiento he pasado viendo "bailando por un sueño", y entonces comprendí, ah! son esas argentinas de las que la gente habla, claro, las de la tele. si hasta yo me puse babosa. que cuerpos dios mio. les copio una imagen, pero vaya y dese su tiempo para googlear a Belén Franchecce o a Lola Ponce, o a Silvina Escudero. ¡Qué cuerpos, no, qué cuerazos! lo que es yo cada vez que las veo me siento un poco culpable por esas papitas con mayonesa que me comí, o esa dieta contínua de tocino y huevo frito.
Claro, operadas están, pero aunque yo me pusiera lolas, no tendría ese abdomen de ensueño. para eso hay que tener disciplina y hacer ejercicio, dios no me lo permita! bueno, ya estoy hablando de más. En fin, son esos momentos en los que comprendo que son ese montón de argentinas, reuniditas en un estudio todas las noches, haciendo puntos de rating las que marcan el estereotipo de que las mujeres más guapas. Y en algo tienen razón.
Pero hoy me di cuenta que yo estaba hablando de las argentinas cotidianas, las que ves en el subte, las que te cruzas en los boliches, las que histeriquean, las de siempre. En ese contexto cotidiano, valía mil veces mas ser extranjera, por tener mejor carácter y un cuerpo con mas curvas naturales.
Sin embargo, estas semanas de aburrimiento he pasado viendo "bailando por un sueño", y entonces comprendí, ah! son esas argentinas de las que la gente habla, claro, las de la tele. si hasta yo me puse babosa. que cuerpos dios mio. les copio una imagen, pero vaya y dese su tiempo para googlear a Belén Franchecce o a Lola Ponce, o a Silvina Escudero. ¡Qué cuerpos, no, qué cuerazos! lo que es yo cada vez que las veo me siento un poco culpable por esas papitas con mayonesa que me comí, o esa dieta contínua de tocino y huevo frito.
Claro, operadas están, pero aunque yo me pusiera lolas, no tendría ese abdomen de ensueño. para eso hay que tener disciplina y hacer ejercicio, dios no me lo permita! bueno, ya estoy hablando de más. En fin, son esos momentos en los que comprendo que son ese montón de argentinas, reuniditas en un estudio todas las noches, haciendo puntos de rating las que marcan el estereotipo de que las mujeres más guapas. Y en algo tienen razón.
miércoles, septiembre 08, 2010
yu es ei
Esto de vivir en Estados Unidos tampoco es la gran cosa, (a menos que fuera New York, en cuyo caso sí sería así como que WOW).
De tierra de la libertad, no tiene nada. Este país está lleno de leyes, restricciones e impedimentos. Eso de que puede venir cualquiera a cumplir sus sueños se quedó en las películas pasadas.
Hay un montón de latinos que se hacen los que no hablan español nomás para parecer más interesantes, y está lleno de asiáticos.
Pero tiene su encanto, tampoco es para quejarse. Este fin de semana conocí Santa Bárbara. Lo bueno de estar en un país tan grande es que me queda mucho por recorrer y conocer.
Lo malo de tener siempre ganas de conocer y recorrer nuevos caminos, es que tengo que acostumbrarme a que todas mis cosas quepan en 2 maletas de 22 kilos cada una. Y eso es complicado siendo una mujer que le encanta la ropa nueva. Pero es un buen método para dejar atrás las tendencias de keeper. Todos deberíamos reducir nuestras pertenencias a 44 kilos, estar siempre dispuesto a partir y no acumular basura en los cajones.
De tierra de la libertad, no tiene nada. Este país está lleno de leyes, restricciones e impedimentos. Eso de que puede venir cualquiera a cumplir sus sueños se quedó en las películas pasadas.
Hay un montón de latinos que se hacen los que no hablan español nomás para parecer más interesantes, y está lleno de asiáticos.
Pero tiene su encanto, tampoco es para quejarse. Este fin de semana conocí Santa Bárbara. Lo bueno de estar en un país tan grande es que me queda mucho por recorrer y conocer.
Lo malo de tener siempre ganas de conocer y recorrer nuevos caminos, es que tengo que acostumbrarme a que todas mis cosas quepan en 2 maletas de 22 kilos cada una. Y eso es complicado siendo una mujer que le encanta la ropa nueva. Pero es un buen método para dejar atrás las tendencias de keeper. Todos deberíamos reducir nuestras pertenencias a 44 kilos, estar siempre dispuesto a partir y no acumular basura en los cajones.
viernes, septiembre 03, 2010
10:10 am
Llego a mis 26 años con la firme certeza de que mientras yo viva, no se inventará la máquina del tiempo, o que no estará a mi alcance. Una vez más "el futuro, ahora" nos defrauda. Las pruebas contundentes e irrefutables son que hasta el momento no me he topado con mi futura yo que me advierta de cambiar mis actos. Y por supuesto mi yo presente tiene la convicción de que cuando regrese en el tiempo advertirá a mi yo pasada de eventos previos a los 26 años.
Supongo que he de echar a la basura todo ese conjunto de anotaciones importantes, los números de la lotería de los noventas, ese año que mi tío ganó todos sus consumos de diciembre con diners, no llevar falda ese día de lluvias, y que cambiarme ese par de aretes hubiese estado bueno. Los detalles los omito porque todos sabemos que cualquier disrupción el pasado crearía un bucle en el presente que alteraría el futuro tal y como lo conocemos. Pero en definitiva, si no vine a verme hasta ahora, es que no vine a verme. Quién sabe es caro, y preferí comprarme esa moto roja que me andará haciendo ojitos.
Lo único que puedo seguir haciendo, es enviarme mensajes a mi yo futuro. Ya que la memoria es traicionera y que evidentemente mi pasado es preludio para algo mas grande, lo que cotidianamente hago es mandarme cortos mensajitos de conciencia. Es algo así como, yo sé que te olvidas de las cosas que sientes y que el rato de los ratos las emociones te abruman, pero escuchame bien, no vuelvas a aceptar hacer esto, porque no te gusta, no esta bueno y no vale la pena. Para la siguiente vez que me estoy diciendo ay muerta por mil muerta por mil quinientos o por apenas una vecesita no pasa nada, se activa el mensaje en mi memoria mandado por mi yo pasado y me retumban las palabras. Suena absurdo, pero juro que funciona.
Quizá no nos damos cuenta que nuestras situaciones se repiten más de lo que creemos y que nuestras reacciones y respuestas tienden a ser siempre las mismas. Actuamos bajos los mismos patrones y las situaciones son siempre las mismas, aunque quizá, con diferentes personajes. Así que pruebo a mandarme mensajes al futuro, confiando en que sea lo suficientemente sabia para hacerme caso, muchas veces no lo he sido, por el gusto de la repetición y porque a veces la dicha merece el castigo.
martes, agosto 31, 2010
Family Portrait
En realidad no tengo claro qué siento por mi papá, a veces un amor que se enternece al pensar que algún momento lo perderé, y el dolor es tanto que no puedo permanecer mas de 15 segundos con esa idea porque empiezo a desesperarme, me inunda el amor y la impotencia de no querer que mi viejo me deje nunca.
-Nunca mas.-
Pensar en mi papá es verlo como ese señor que vive al norte de Quito con una señora que es buena gente y con un hijo que tomó como propio mientras de nosotros sólo acumuló decepciones.
-Proyecto mi propia decepción en ese pensamiento.-
Ese señor que se enfermó tanto con el derrame cerebral, que me hizo pensar que a pesar de que habían pasado tantos meses sin hablarnos, no podía tolerar la idea de que se me vaya.
Pero le tengo mucha bronca.
Me molesta el trabajo de la genética, me molesta ver que mi hermano mayor tiene iguales comportamientos con sus hijos que con nosotros nuestro papá, y detesto recordar el rencor que Andrés sentía por él, porque me imagino que la historia de promesas falsas se repetirá. Nicolás nunca vivió con él y sin embargo tienen la misma risa pícara, la misma manera de sacar la lengua a un lado cuando está concentrado, y ambos duermen con los brazos cruzados detrás de la cabeza, ¿cómo pudo aprender eso si nunca lo vio?
Y por supuesto estoy yo, detestando sus comportamientos, y en ese preciso instante me cae encima la realidad, yo soy igual. Siempre buscando trabajos en otras ciudades o países, siempre con la esperanza de irme a otro lado, dejando a un lado a quienes me aman, me amaban. Que tal si mi papá no es tan malo sino tiene lo mismo que yo, se aburría facilmente, lo encontraba todo detestable y empezaba a buscar la puerta de salida mas cercana. Siempre lo odié por irse tantas veces, pero ¿cuántas veces me he ido yo?
Claro, yo no tengo hijos, pero eso es sólo un peso dada la diferencia de sexos y deberes, las hembras no pueden dejar a sus crías, los machos si, socialmente aceptable, y sin embargo yo dejé a mi piticherro que era mi familia elegida. Soy igual de inconstante, soy lo que he pasado 20 años detestando. Y algo en mí lo quiere entender, justificar, pensar que es un hombre viejo, que se me va a ir un día y el vacío que me va a dejar, será diez millones mas fuerte que cuando no tenía quien me ayude con las carátulas de la escuela, o cuando era domingo de visita y yo me ponía el mejor vestido y me quedaba horas colgada de la reja de la casa, viendo los carros venir, esperando que uno de esos fuera él que venía a verme, y entonces llegaba la tarde y mi mamá me tenía que meter a la fuerza a la casa y explicar que quizá la siguiente semana, quizá en quince días, quizá no.
Este sentimiento constante que el mundo es mas grande, que hay que mantener el movimiento, que la comodidad no aguanta mas unos meses y hay que seguir, que no somos árboles para sentar raíces en ningún lado, siempre yéndome, siempre huyendo, siempre sola. Y dispuesta a estar sola. Pero extrañando.
Mi mamá es de esas personas que parecen siempre enojadas (cualquier parecido con la realidad, es pura genética), me tomó años descubrir que no estaba molesta sino preocupada, angustiada, triste, y sin embargo la vi llorar solo una vez de impotencia y nunca la escuché quejarse de sus problemas (se quejaba de nuestro desorden o poca cooperación, o ese montón de comportamientos no adecuados de los adolescentes). Cuando se insiste mucho en preguntarle qué es lo que le tiene tan mal, suelta el comentario (morelio) de "esta vida que me tocó vivir".
Y a mi me da bronca, porque en en fondo creo que si, a ella le tocó esa vida turrísima de penas, en una época en la que salir adelante divorciada y con hijos era más difícil, sobretodo porque mi papá desaparecía pero dejaba sus problemas en casa, con nosotros. Y entonces no entiendo, no entiendo a Dios, no entiendo a la vida, no entiendo un carajo.
Yo por lo menos puedo decir que tengo la vida que elijo, que mis errores son míos, la he cagado tres veces en la vida, mal, errores importantes que me han dado ciertos resultados y los asumo, yo no tengo la vida que me tocó vivir, tengo la vida que resulta de las decisiones que yo tomé. buena o mala, espectacular a veces, llena de felicidad de instantes, llena de enojos de 15 minutos, pero mía, y tengo toda la libertad de seguir eligiendo cometer errores, 'como llegué ayer, me puedo ir mañana' y será mi vida, cuando esté vieja, y rodeada de sepetecientos gatos, será fruto de cada paso en la dirección que decidí tomar.
Pero a ella si le tocó, le tocó enamorarse de un solo hombre en la vida que la abandonó mil veces y regresó otras tantas, que mintió, engañó y abusó de ese amor de los que hay pocos, le tocó tener tres hijos que salimos igualitos al padre en ciertos aspectos, tres hijos que nos hemos ido de casa a temprana edad y vuelto las mismas veces, no sin antes hacerle sentir el abandono, le tocó trabajo y le tocó pobreza, en uno de esos años se le fue "el tren" y se quedó ahí, paciente, aguardando, cuidándonos. Yo en algún momento quise no ser parte de esa carga, y partí, me desligué del nido y estuvo bien por un tiempo, (me miento, me consuelo, al final alguien me cuidaba y luego yo me cuidé sola) pero ¿qué tan desligada estoy en realidad? Cuando el mundo se me hace muy grande, cuando siento que no puedo, cuando todos mis temores regresan, cuando vuelvo a ser esa niña colgada en la reja, mi único recurso es mi madre, busco su hombro y su consuelo, su ayuda, mami no puedo más y ella extiende toda su ternura sobre mi y me da la fuerza, el ánimo. La verdad nunca dejé de ser una preocupación, sólo soy una angustia a distancia, porque si algo me pasa acá ella nada puede hacer para ayudarme.
Nadie me advirtió de los parecidos razonables. Mi complejo de Electra resignado, me resisto a mantener el vínculo, me niego a seguir culpándolo de mis problemas. No quiero que exista nada que nos una mas que la propia convicción del amor mutuo, que por ahora se mantiene dubitativo; y sin embargo nuestros genes, nuestros rasgos físicos, las frases, los tics. Electra un día se va a bajar de la reja, va a tomar sus cosas y alejarse, sin dejar un número al cual llamarla.
-Nunca mas.-
Pensar en mi papá es verlo como ese señor que vive al norte de Quito con una señora que es buena gente y con un hijo que tomó como propio mientras de nosotros sólo acumuló decepciones.
-Proyecto mi propia decepción en ese pensamiento.-
Ese señor que se enfermó tanto con el derrame cerebral, que me hizo pensar que a pesar de que habían pasado tantos meses sin hablarnos, no podía tolerar la idea de que se me vaya.
Pero le tengo mucha bronca.
Me molesta el trabajo de la genética, me molesta ver que mi hermano mayor tiene iguales comportamientos con sus hijos que con nosotros nuestro papá, y detesto recordar el rencor que Andrés sentía por él, porque me imagino que la historia de promesas falsas se repetirá. Nicolás nunca vivió con él y sin embargo tienen la misma risa pícara, la misma manera de sacar la lengua a un lado cuando está concentrado, y ambos duermen con los brazos cruzados detrás de la cabeza, ¿cómo pudo aprender eso si nunca lo vio?
Y por supuesto estoy yo, detestando sus comportamientos, y en ese preciso instante me cae encima la realidad, yo soy igual. Siempre buscando trabajos en otras ciudades o países, siempre con la esperanza de irme a otro lado, dejando a un lado a quienes me aman, me amaban. Que tal si mi papá no es tan malo sino tiene lo mismo que yo, se aburría facilmente, lo encontraba todo detestable y empezaba a buscar la puerta de salida mas cercana. Siempre lo odié por irse tantas veces, pero ¿cuántas veces me he ido yo?
Claro, yo no tengo hijos, pero eso es sólo un peso dada la diferencia de sexos y deberes, las hembras no pueden dejar a sus crías, los machos si, socialmente aceptable, y sin embargo yo dejé a mi piticherro que era mi familia elegida. Soy igual de inconstante, soy lo que he pasado 20 años detestando. Y algo en mí lo quiere entender, justificar, pensar que es un hombre viejo, que se me va a ir un día y el vacío que me va a dejar, será diez millones mas fuerte que cuando no tenía quien me ayude con las carátulas de la escuela, o cuando era domingo de visita y yo me ponía el mejor vestido y me quedaba horas colgada de la reja de la casa, viendo los carros venir, esperando que uno de esos fuera él que venía a verme, y entonces llegaba la tarde y mi mamá me tenía que meter a la fuerza a la casa y explicar que quizá la siguiente semana, quizá en quince días, quizá no.
Este sentimiento constante que el mundo es mas grande, que hay que mantener el movimiento, que la comodidad no aguanta mas unos meses y hay que seguir, que no somos árboles para sentar raíces en ningún lado, siempre yéndome, siempre huyendo, siempre sola. Y dispuesta a estar sola. Pero extrañando.
Mi mamá es de esas personas que parecen siempre enojadas (cualquier parecido con la realidad, es pura genética), me tomó años descubrir que no estaba molesta sino preocupada, angustiada, triste, y sin embargo la vi llorar solo una vez de impotencia y nunca la escuché quejarse de sus problemas (se quejaba de nuestro desorden o poca cooperación, o ese montón de comportamientos no adecuados de los adolescentes). Cuando se insiste mucho en preguntarle qué es lo que le tiene tan mal, suelta el comentario (morelio) de "esta vida que me tocó vivir".
Y a mi me da bronca, porque en en fondo creo que si, a ella le tocó esa vida turrísima de penas, en una época en la que salir adelante divorciada y con hijos era más difícil, sobretodo porque mi papá desaparecía pero dejaba sus problemas en casa, con nosotros. Y entonces no entiendo, no entiendo a Dios, no entiendo a la vida, no entiendo un carajo.
Yo por lo menos puedo decir que tengo la vida que elijo, que mis errores son míos, la he cagado tres veces en la vida, mal, errores importantes que me han dado ciertos resultados y los asumo, yo no tengo la vida que me tocó vivir, tengo la vida que resulta de las decisiones que yo tomé. buena o mala, espectacular a veces, llena de felicidad de instantes, llena de enojos de 15 minutos, pero mía, y tengo toda la libertad de seguir eligiendo cometer errores, 'como llegué ayer, me puedo ir mañana' y será mi vida, cuando esté vieja, y rodeada de sepetecientos gatos, será fruto de cada paso en la dirección que decidí tomar.
Pero a ella si le tocó, le tocó enamorarse de un solo hombre en la vida que la abandonó mil veces y regresó otras tantas, que mintió, engañó y abusó de ese amor de los que hay pocos, le tocó tener tres hijos que salimos igualitos al padre en ciertos aspectos, tres hijos que nos hemos ido de casa a temprana edad y vuelto las mismas veces, no sin antes hacerle sentir el abandono, le tocó trabajo y le tocó pobreza, en uno de esos años se le fue "el tren" y se quedó ahí, paciente, aguardando, cuidándonos. Yo en algún momento quise no ser parte de esa carga, y partí, me desligué del nido y estuvo bien por un tiempo, (me miento, me consuelo, al final alguien me cuidaba y luego yo me cuidé sola) pero ¿qué tan desligada estoy en realidad? Cuando el mundo se me hace muy grande, cuando siento que no puedo, cuando todos mis temores regresan, cuando vuelvo a ser esa niña colgada en la reja, mi único recurso es mi madre, busco su hombro y su consuelo, su ayuda, mami no puedo más y ella extiende toda su ternura sobre mi y me da la fuerza, el ánimo. La verdad nunca dejé de ser una preocupación, sólo soy una angustia a distancia, porque si algo me pasa acá ella nada puede hacer para ayudarme.
Nadie me advirtió de los parecidos razonables. Mi complejo de Electra resignado, me resisto a mantener el vínculo, me niego a seguir culpándolo de mis problemas. No quiero que exista nada que nos una mas que la propia convicción del amor mutuo, que por ahora se mantiene dubitativo; y sin embargo nuestros genes, nuestros rasgos físicos, las frases, los tics. Electra un día se va a bajar de la reja, va a tomar sus cosas y alejarse, sin dejar un número al cual llamarla.
domingo, agosto 29, 2010
P!nk
I can be so mean when I wanna be
I am capable of really anything
I can cut you into pieces
But my heart is broken
Da da da, da da
miércoles, agosto 18, 2010
pulguita de seis patas
Hoy pensando en bichos me acordé de un chiste clásico que mi papá contaba con mímica y todo, decía así.
- Un cientifico estaba investigando el comportamiento de las pulgas y entonces el primer día agarra una pulguita se la pone en la mano y le dice "pulguita, salta!" y paf, la pulguita salta. Entonces le quita a la pulguita una patita, y se la pone en la mano y le dice "pulguita, salta!" y paf, la pulguita salta. le quita otra patita y dice "pulguita, salta!" y paf, la pulguita salta. le saca la tercera patita y repite la orden, la pulguita obedece y salta. le arranca una cuarta patita y le vuelve a decir q salte y la pulguita lo hace. entonces le saca la quinta patita y repite el procedimiento y la pulguita repite el salto. Al fin, le arranca la sexta patita y le dice "pulguita salta" y la pulguita no salta, entonces le dice las alto "pulguita salta" y la pulguita nada que salta, le dice a gritos "salta pulguita salta!" y nada.
entonces anota en el cuaderno de observaciones: "pulguita sin seis patitas, se vuelve sorda".
:-D
- Un cientifico estaba investigando el comportamiento de las pulgas y entonces el primer día agarra una pulguita se la pone en la mano y le dice "pulguita, salta!" y paf, la pulguita salta. Entonces le quita a la pulguita una patita, y se la pone en la mano y le dice "pulguita, salta!" y paf, la pulguita salta. le quita otra patita y dice "pulguita, salta!" y paf, la pulguita salta. le saca la tercera patita y repite la orden, la pulguita obedece y salta. le arranca una cuarta patita y le vuelve a decir q salte y la pulguita lo hace. entonces le saca la quinta patita y repite el procedimiento y la pulguita repite el salto. Al fin, le arranca la sexta patita y le dice "pulguita salta" y la pulguita no salta, entonces le dice las alto "pulguita salta" y la pulguita nada que salta, le dice a gritos "salta pulguita salta!" y nada.
entonces anota en el cuaderno de observaciones: "pulguita sin seis patitas, se vuelve sorda".
:-D
martes, agosto 17, 2010
Mariquita
Cuando era niña me gustaba jugar con mariquitas, pero para poder tenerlas sin miedo a que se escapen, había que cortarles las alitas, no las de afuera, las lindas. Sino un pequeño par de alitas negras que tenían por debajo. Una vez que le había quitado su unica manera de ser libres, ya se podía quedar conmigo. Y entonces era muy divertido hacerla caminar por mis dedos, mantener una criatura temerosa entre mis manos.
Dejé de hacerlo cuando se me ocurrió pensar en el dolor del animal, o en el vacío de tener que mutilarla, solo para que permanezca a mi lado mientras me durara la diversión.
sábado, agosto 14, 2010
Felicidad
Tuve dos semanas hermosas en mi ciudad bonita. Mis sinceras disculpas a quienes avisé que fui y no alcancé a ver, a quienes ni siquiera tuve el tiempo de avisar y a quienes vi apenas una vez. Pero la familia me ocupó agradablemente el tiempo y estoy feliz de que así haya sido.
No los había visto en casi dos años, y la experiencia de vivir los 4 juntos, acostándonos en la misma cama a decir cosas graciosas no la había tenido en más de 10 años que fue la ultima vez que compartimos el mismo techo. Y fue genial, resulta que mi cachorro chiquito es todo un adolescente "rebelde porque el mundo lo ha hecho así (8)".
No vi a todos a quienes quisiera, Rodian, Carlitos y mis amigas del cole quedarón para otra ocasión, sorry por eso. Con el grupillo blogger @fabianauz y @kodamac como a @auraneurotica @eduardovarcar @ipab @anacrix @lucyastv solo me pude ver una vez, así como a Gio y al Chello pero igual me encantó verlos, y a mi querida Nena siendo la preferida, apenas si vi dos veces y media.
Sin duda fueron unas vacaciones perfectas en mi nido, mi casa, mi hogar. Comí mucho ceviche, visité a mi Caneperro y disfruté de todas las comidas ricas de mi abuelita, jugué mucho telefunque y me morí de frío un poquito.
No los había visto en casi dos años, y la experiencia de vivir los 4 juntos, acostándonos en la misma cama a decir cosas graciosas no la había tenido en más de 10 años que fue la ultima vez que compartimos el mismo techo. Y fue genial, resulta que mi cachorro chiquito es todo un adolescente "rebelde porque el mundo lo ha hecho así (8)".
No vi a todos a quienes quisiera, Rodian, Carlitos y mis amigas del cole quedarón para otra ocasión, sorry por eso. Con el grupillo blogger @fabianauz y @kodamac como a @auraneurotica @eduardovarcar @ipab @anacrix @lucyastv solo me pude ver una vez, así como a Gio y al Chello pero igual me encantó verlos, y a mi querida Nena siendo la preferida, apenas si vi dos veces y media.
Sin duda fueron unas vacaciones perfectas en mi nido, mi casa, mi hogar. Comí mucho ceviche, visité a mi Caneperro y disfruté de todas las comidas ricas de mi abuelita, jugué mucho telefunque y me morí de frío un poquito.
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