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miércoles, marzo 07, 2012

Muerte Blanca

Leo en las noticias "No debería ser motivo de orgullo pertenecer a este tipo de barra que se hacen llamar Muerte Blanca." En el Twitter reclaman a Esteban Paz por darle a la MB el privilegio de los tubos" y al mismo tiempo se quejan la falta de seguridades diciendo "no todos los que vamos a la sur somos barra brava". 

Me indigno, sé que es mejor no seguir haciendo bulla de este tema, no voy a hablar del chico que falleció en el estadio este domingo, porque el sorete de mi hermano me plantó y no pude ir. Pero de lo otro sí, porque sigo leyendo cada idiotez que no tiene nombre. 
A ver, "los tubos" son "frena avalanchas" no un prvilegio, y a leguas se veía que ahí se van a parar los hinchas. 

Para mi si es un orgullo ser de la MB, váyanse a la puta que los parió con sus prejuicios, y si no son barra brava entonces elijan otra localidad, vayan a la norte o a tribuna y ven el partido en silencio y sentados. Se quejan de que en la sur gritan e insultan a los que no cantan, ¡sí, sarta de noveleros!, cuando Liga juega fechas comunes solo estamos los mismos gatos de siempre, pero cuando es final ahí si van a la general sur a estar callados, en la general sur se salta, se grita, se jode. 

Ahora sancionaron el estadio tres fechas, lindo por esa prensa y gente envidiosa. Un muerto es una tragedia, cientos de muertos son una estadística, lo cierto es que los hinchas nos quedamos tres fechas sin casa blanca, y la administración de Liga pierde muchísimo dinero y seguro la policiía se pondrá doblemente intensa en los partidos. Ahora resulta que por toda esa gente que habló de más, la muerte es la barra 'más' violenta y "Hay que hacer algo drástico y poner sanciones duras a todo nivel, cueste lo que nos cueste".

miércoles, febrero 15, 2012

Ladrón (re editado)

Fíjese usted, yo siempre había querido escribir una carta a quien fuera víctima de un robo, en un intento hacer las cosas iguales; es que si se da cuenta hay muchas personas que escriben misivas a ladrones, salen en los editoriales, en internet y hasta la cantante colombiana escribió aquella canción en búsqueda de los ladrones que se llevaron las letras que tenía listas para el tercer disco, o eso dicen. 

Entonces, convengamos que todo aquel que ha sido asaltado siente lo mismo: ira, impotencia, malestar y hasta deseos de matar. Sí, yo mismo he escuchado a muchos eso de querer salir a la calle con una 38 y matar a cuanto ladrón se cruce en su camino. Es ahí cuando yo miro hacia un lado, sonrío y me tranquilizo, porque al final son pocos los que conocen mi oficio. 
Lo llamo oficio, tampoco vamos a ser tan insolentes de llamarle vocación como algún trovador de baja pretendió categorizarnos. 

Yo puedo entender que a usted le importe poco lo que sentimos nosotros, los que arrebatamos a la gente sus pertenencias; yo sé que a usted lo que le interesa es conocer el paradero de sus documentos. ¡Todos se inquietan por los documentos! Ustedes, cuántas veces he visto rostros desesperados, rogándome porque me lleve la plata y no los benditos documentos. 
Y a mí ¿qué me importan sus papeles amontonados en la billetera? No me importan ni me sirven, pero ver la angustia en sus ojos, suplicando por hojas y tarjetas en lugar de implorar porque no les estampe los restos contra una pared en un callejón abandonado, da mucha risa, perdóneme que se lo diga así, pero es en realidad hasta gracioso. Piénselo un poquito antes de insultarme con insolencia, de todas formas, para satisfacer su curiosidad, su morbo y por sus hermosos ojos verdes le voy a contar que los suyos están en algún basurero dos o tres cuadras hacia el sur de donde usted perdió la soberanía de sus bienes. 

Es posible que usted se pregunte una y otra vez, por qué a mí, por qué yo, por qué ese día, por qué mis cosas. La verdad es que yo no estoy aquí para consolarla ni darle mayor explicación, pero si le sirve de algo, para sentirse especial, le diré que lo suyo no fue un evento que dictara el azar. 
Yo la vi desde que usted estacionó su automóvil en la puerta de entrada del restaurante, la vi arreglarse en el espejo retrovisor, ponerse labial, repasar sus labios uno sobre otro esparciendo el color. También observé cuando hablaba por teléfono con movimientos bruscos como si estuviera molesta, sin embargo eso no le restó belleza, al contrario su ceño fruncido y el breve puchero que se permitió hacer y que yo desde la acera del frente, en mi banca, con mis lentes, divisé perfectamente, la hicieron lucir aún más hermosa. 

Cerró el teléfono y se lo guardó en el bolsillo, muy bien pensado porque caso contrario también me lo hubiera llevado y ahora formaría parte de una colección inútil de celulares que tengo en un cajón, y es que toca guardarlos ahí hasta poder venderlos en la frontera. 

Luego usted se bajó del auto, y me preocupó que no le pusiera alarma, 'debe ser de esos automáticos' pensé, pero al parecer su falta de memoria fue el instrumento para que yo me gane el pan del día, bueno, acepto que gané algo más que un pan. 

Ahora que lo pienso pudo ser el destino, el azar nos ha hecho encontrarnos de esta manera, usted no lo sabe pero olvidó poner la alarma a propósito para que yo pueda subirme en su carro, arrancar el radio, llevarme unos discos, que por cierto aunque usted no me pregunte le diré que James Blunt es el único que me ha gustado, los otros son de bastante mal gusto; así yo pude tomar también su cartera con la billetera dentro, y hurgar entre sus cosas para ver si encontraba algo más que me pudiera servir, porque uno aprende a ser muy selectivo en este oficio, no es cuestión de agarrar a tontas y locas, uno tiene que darse el tiempo para analizar, por ejemplo: si me llevo el radio, quiero también los discos, si me llevo la cartera y sus cosas, quiero también sus guantes aunque esto sea sólo para poder tener más cerca su aroma tan dulce. 

Y le confesaré que estando en su auto, me quede un momento quieto, retando al destino, a su mala suerte que aquel guardia del estacionamiento bien pudo convertir en buena, me quedé ahí contemplando sus blancos dientes mostrarse tras una sonrisa dos mesas a la derecha de la puerta principal, sus cabellos rubios exactamente iguales a esos que posaban sobre el espaldar del asiento. Bella, inocente, desconocedora de todo lo demás.

Así que di una última ojeada, confirmé que nada más de lo que ahí estaba podría servirme sea para uso personal o para su venta, y bajé disimuladamente. 

Crucé la vereda, aunque un intenso deseo me impulsaba a entrar al restaurante para poder verla más de cerca, sin embargo son estos momentos cuando a uno le sube la adrenalina y cualquier error puede terminar en una cita con la policía, y todos sabemos que a esos jueputas les encanta colgarnos de los pulgares, uno aprende a valorar el riesgo, crucé la calle. 

Hasta pena me dio cuando usted tan ingenua llamó a los policías y estos sinvergüenzas llegaron 40 minutos más tarde y encima le pidieron plata, pero ¿con qué plata iba a pagar si yo tengo sus 36 dólares y 70 centavos en mis bolsillos? 

La pude ver desde la esquina, ya para ese momento sus papeles, y otras chucherías estaban en los basureros cercanos, bien repartidos eso si, como para que sean varios los afortunados que los encuentren. Y es que sepa usted que a mí me gusta compartir y regalar lo que me sobra; siempre y cuando este en buen estado. 

Me fui poco después de fijarme que habían lágrimas resbalando por sus mejillas. No me gusta verla llorar. Debió ser la impotencia, la rabia o alguna broma de mal gusto de ese mequetrefe que la acompañó afuera del auto mientras llegaban los pacos. 

O pudo ser quizá por esta medallita que me vino de regalo junto con su cartera, la hice valorar en la joyería de don Patricio y me dicen que no vale más de 30 dólares, supongo que usted en su fineza no lloraría por 30 míseros dólares, quizá lo que le interesa es la inscripción que está detrás, con lo que deduzco que es un regalo de su padre. Pero no llore por eso, mire que al final de esta carta le voy a transcribir exactamente lo que dice, así usted tendrá de nuevo el recuerdo. 

Eso es todo mi hermosa Dulcinea, yo sé muy bien que ese no es su nombre, lo vi cuando me fijé en los documentos, pero es que María Gabriela se me hace demasiado común para una chica de su belleza, y para decirle la verdad, desde hace un par de meses que la he estado siguiendo, y siempre la imaginé como la doncella que es. Quién diría que justamente hoy, el azar uniría así nuestros destinos, y por fin podría percibir su aroma tan cerca, y saber sus sosas tan mías.

lunes, febrero 13, 2012

Ruidos

- Hola, ¿haces ruidos al coger? - No. - ¿Y qué se siente estar muerto en vida? 

A mi vecino le gustaban las ruidosas, no sé si le gustaban, pero así se las conseguía, a los 2 meses de vivir a pared de por medio entendí que su manera de "no molestar" a los vecinos, era poner música a todo volumen para disimular a sus amantes. Y estaba bien, cada quien en lo suyo. 

Ahora re aprendo a ser condómina. Y que vivir en grupo, 16 apartamentos de paredes delgadas, es vivir en una especie de comunidad en la que realmente no te interesas por el resto pero hay mucha tela que cortar. Estaba empezando a escribir una serie corta de relatos acerca de vivir en un edificio, hasta que llegó a mis manos "La vida, instrucciones de uso" (Georges Perec) y me pareció que no daba seguir escribiendo más.

"Vivir en condominio es respetar a los demás", me dijo una vecina el otro día, que hay muchos sonidos decía, yo le respondí que vivir en edificio también es aprender a aceptar las costumbres ajenas y que todos hacemos algo de bulla, no meterse y dejar pasar, también es contra parte de ser un buen vecino. 

No sé cómo la gente puede tener relaciones sin hacer ruido. Si no gime no disfruta (?). En lo personal, si escucho a los del 403 o 502 con la cama chocando rítmicamente contra la pared, ¡me alegro! De verdad me alegro, y los envidio también, porque no es todo altruismo y buen corazón, Se me desperdician depilaciones enteras. 
Y ahí están esos otros, inmunes, silenciosos, perdidos, se olvidaron de gemir, de disfrutar, de soltar una risa, un grito, una demostración de placer. A esto hemos llegado, y así nos va.

miércoles, febrero 08, 2012

Happy Birthday little darling

Hoy cumple 18 años, y no es por la mayoría de edad que eso representa, 18 años puede ser mucho o poco dependiendo desde la perspectiva que se lo mire, pero lo cierto es que el cachorro está grande.
Y por cachorro (aunque suene bastante odioso) me refiero a mi hermano menor. Que es mi chiquitito, que es mi adoración, un lobezno pokeñito y otras cursilerías varias. Nicolás es mi compañero.

Una de mis amigas suele decirme que yo "maltrataba" a Nicolás de chiquito, yo no recuerdo así, pero quien sabe, es posible, no me gustan mucho los infantes y si pasaba pegado a mi (siempre ha sido del tipo afectuoso) seguramente lo habré sacado de mi lado.
Como si eso importara.
Nicolás es mi compañero.


Nicolás sabe muchas cosas de mí, sabe cosas que quizá no es adecuado que un hermano menor se entere. Ha estado en momentos importantes en mi vida, los alegres han pasado rápido, pero conservo con mayor emoción las veces que me ha visto llorar y se queda calladito a mi lado, porque seguramente no se le ocurre qué hacer para calmarme, pero permanece ahí, sin apegarse mucho, sin estorbar, sin interferir, pero cerca como para que yo sepa que él está ahí, mucho más de acto que de palabra.

Lo que me sorprende es como en tan pocos años pudo convertirse en una persona independiente, antes yo era la hermana sabe-lo-todo para él, si tenía una duda de economía, política, ciencias, filosofía, literatura él siempre acudía a mí por la respuesta correcta, en los dos últimos años es él quien empieza a superar mis conocimientos y de vez en cuando yo llego con alguna novedad y resulta que para él ya es noticia vieja, sabe antecedentes, historia y datos curiosos sobre lo que yo apenas llevé como titular. Por citar cualquier cosa.

Suena simple, pero no es muy sencillo de darse cuenta en qué momento nos superan, empiezan a ser por si mismos sin ayudas, metiéndose en sus propios problemas y ganando sus propias victorias. Llegará un punto en que no haya manera de influir más en él, y sólo restará pensar que si hicimos un buen trabajo y será un hombre maravilloso, de éxito, genial.

Y ocupo el plural, porque aunque la educación se la debe a mi madre y posiblemente algunos profesores y otro tanto al internet, he sido y soy parcialmente responsable del resultado de Nicolás, soy una de sus influencias más grandes, y me doy perfecta cuenta que pude haber arruinado un poquito algún aspecto, ya veremos, en todo caso, las perspectivas apuntan a que es un pequeño genio y una gran persona.

No ha dejado de ser mimoso, y pasa mucho tiempo conmigo, y me cuenta muchas cosas, demasiadas cosas, cosas que quizá no es saludable que tu hermana mayor sepa, pero ahí estamos, entre abrazos, entre juegos, retadas de vez en cuando, vemos televisión, nos imaginamos un futuro para los dos en París con 50 gatos, y cada uno con un nombre diferente. Nos acompañamos.

El cachorro creció, y un día va a venir a decirme que se enamoró y que sus tardes ya no las pasará conmigo sino con esa persona, sea quien sea será acreedora de mi total odio y celos, y luego pasará y estará bien, y quien sabe, el mundo seguirá girando.

Hoy cumple 18 años, y no sé en qué momento dejó de ser un chiquito que podía cargar entre mis brazos, ahora él me carga a mí, vamos juntos al estadio, gritamos, cantamos, reímos.

Se va haciendo grande y mi papel queda relegado a ser quien lo mima, y lo hago gustosa, porque sé lo afortunada que soy al tener un hermano adolescente que a sus 18 aún prefiere estar conmigo, acostarnos a ver tele, contarnos esas cosas que nadie más sabe de nosotros, me abraza, me cuida y lo único que pide a cambio es que de vez en cuando haya coca cola en casa.

Amo te, cachorro de mi corazón. Sé que llegarás mucho más lejos, que tendrás oportunidades, viajarás el triple y disfrutarás del mundo, no sólo porque tienes toda la capacidad y potencial de llegar lejísimos si te lo propones, sino porque también me tienes a mí para darte aliento y el empujoncito que te falte.

 

viernes, enero 27, 2012

Gente

Gente que te saca de las redes sociales como quien corta una relación, porque está tan metido en su personaje que cree que así se manejan las cosas. Gente que repite que están felices y enamorados en esta realidad virtual, tanto que parecería que tienen que convencerse a sí mismos. Gente que no sabe que cuando la felicidad es verdadera no es necesario profesarlo en internet, porque ni se tiene tiempo para hacerlo.
Gente que aún no aprende a no comentar los álbumes en lugar de las fotos en fb.
Gente que se toma en serio al personaje 2.0 y cree que puede definirte a partir de una repetición constante pero nunca suficiente de 140 caracteres.
Gente que se estancó en su papel de ex enamorado herido, y aunque pasa el tiempo sigue pendiente sin perder oportunidad de dejar comentarios perdedores a pesar de saber que tienen moderación.
Gente que en la vida real se queja de actos terribles que tal o cual persona ha cometido en su contra, la destruye con palabras, logrando generar un rencor solidario. Y luego, cada día, todos los días, le hace menciones tiernas y cariños virtuales en el TL. Gente que no es consistente en sus odios y discursos.
Gente que solo manda DM, para cuidar la imagen. Gente que no cree en los DMsDC, porque supuestamente en twitter, nadie coge.
Gente que al parecer no comprende el uso de redes sociales y agrega al fb sin la menor sangre en la cara; a ver cómo te lo explico, loco, vos y yo no somos amigos, te tengo rencorcitos guardados por 20 años, cómo se te ocurre que te voy a agregar a mi face, ubícate"
Gente que se acostumbró a pulsar el block user, ante las críticas.
Gente que causa un gran dolor, parece ni enterarse, e insiste en enviar mensajes cual chat grupal.
Gente que no puede alejar sus miserias del mundo 2.0.

jueves, enero 26, 2012

somebody that I used to know

Sé que poner un video de música, no es un gran post, es decir, no siempre puedo estar segura de que se interpreta lo que quiero transmitir, una dedicatoria, un recuerdo, o algo que me pareció genial y quiero compartir.

Ayer encontré un video, pero no tuve tiempo de verlo, usualmente hubiera cerrado la ventana, pero no sé por qué lo marqué para verlo luego, no tenía ni idea del grupo, ni el ritmo, ni el nombre siquiera.
Hoy en esa media hora que me tomo de mi día para acomodarme, organizar la agenda, ver las redes, feeds y demás, le puse play al video, aunque sea para que me haga música de fondo.

A la segunda línea, ya me sorprendí: "¡que bestia que letra!" entonces fijé la vista y me pareció gracioso, todos colaboran tocando la misma guitarra, así que dije bueno, lo comparto en facebook y ya es mi granito de arena, en eso va el coro, que genios... creo que voy a también compartirlo en twitter, así alegro el día a alguien mas, y empieza a cantar ella, ok, tengo que postearlo, que bajarme la letra que darle g+, bajarlo a mi celular y añadirlo a mi lista de reproducción.

En fin, aquí el video, mas abajo la letra, si alguien conoce el grupo y me recomienda mas canciones buenas de ellos, se lo agradezco.




Now and then I think of when we were together
Like when you said you felt so happy you could die
I told myself that you were right for me
But felt so lonely in your company
But that was love and it's an ache I still remember

You can get addicted to a certain kind of sadness
Like resignation to the end
Always the end
So when we found that we could not make sense
Well you said that we would still be friends
But I'll admit that I was glad that it was over

But you didn't have to cut me off
Make out like it never happened
And that we were nothing
And I don't even need your love
But you treat me like a stranger
And that feels so rough
No you didn't have to stoop so low
Have your friends collect your records
And then change your number
I guess that I don't need that though
Now you're just somebody that I used to know
Now you're just somebody that I used to know
Now you're just somebody that I used to know

Now and then I think of all the times you screwed me over
But had me believing it was always something that I'd done
But I don't wanna live that way
Reading into every word you say
You said that you could let it go
And I wouldn't catch you hung up on somebody that you used to know

But you didn't have to cut me off
Make out like it never happened
And that we were nothing
And I don't even need your love
But you treat me like a stranger
And that feels so rough
No you didn't have to stoop so low
Have your friends collect your records
And then change your number
I guess that I don't need that though
Now you're just somebody that I used to know

Somebody
I used to know
Now you're just somebody that I used to know
Somebody
I used to know
Now you're just somebody that I used to know
I used to know
That I used to know
I used to know
Somebody 

martes, enero 17, 2012

Motivos

Una vez hace mucho tiempo, habíamos hecho una fiesta y en la madrugada y con todo el alcohol de la noche en nuestras cabezas, lo encontré llorando en el filo de la entrada al departamento, después de consolarlo un rato, le pregunté por qué lloraba, me dijo "por el perro enfermo que tuvieron que sacrificar, porque no lloré bien a mi padre y por el parlante que me robaron ayer". 

Parece una tontería esta historia, son de esas cosas que una guarda, qué sé yo por qué. Hoy me preguntaron los motivos de mi tristeza, una tristeza que cae en lo absurdo, que lleva días aquí conmigo y me hace llorar patéticamente el rato menos pensado frente a quien sea, esté donde esté. Mi lado racional apunta hacia dos motivos, pero al tratar de responder me di cuenta que cada vez que me deprimo se me acumulan los motivos; lloro por ti, lloro por mí, lloro porque no me creo ser tan idiota de estar llorando por ti, por esa vez que papá no fue, por mi perro ciego, por la muerte de mi abuelo, por el cumpleaños en el que le fallé, por los cumpleaños en los que sentí que me olvidó. 

Cada vez que lloro, lo hago por el final de aquella película, por John Lennon, y por el día que te despediste de mí. Parecerá que te lloro a ti, pero me lloro a mí, que morí por ti. Soy mi propio duelo.

jueves, enero 12, 2012

Back to the Future

Pasen por esta página, son unas fotos, ninguna tiene pierde.
Muy, muy recomendadas. 


Patrick B 1982 & 2011 Berlin 

miércoles, enero 11, 2012

Luna de Avellaneda

Graciela: ¡Qué boluda!¿Cómo no me di cuenta, era tan obvio? ¡Qué imbécil que soy! Me hace acordar a Ia mina esa, ¿cómo se llama la periodista?
Román: ¿Cuál?
Graciela: La mina esa... la...
Román: ¿Dónde laburaba? Luisa...
Graciela: No, ahí en el diario laburaba...
Román: ¿Delfino?
Graciela: No, no... La que... Luisa Lane, que lo tenía ahí al lado a Superman, ¿viste? No se daba cuenta que con sólo sacarle Ios anteojos lo tenía ahí. Igual, Superman,otro sorete...

*Un diálogo sacado de la película Luna de Avellaneda (2004) con Ricardo Darín.

Me gustó, porque me siento igual de boluda, sin poder reconocer al forro que tenía al frente. La decepción, el ego, el corazón roto. Si hay que ser pelotuda en esta vida, igualita que Luisa Lane.

martes, enero 03, 2012

Parte 8 - Incompleto.

Intento leer un poco, pero me quedo dormido. Al rato me despierto con un estornudo, porque siempre hay que despertarse con algo, con estornudo, con frío, con un beso, con el ruido del vecino, contigo-a-mi-lado. Me despierto incómodo y me despierto del todo. De ti, no sé nada hace semanas, tu olor se esfumó en mi almohada desde el primer día; además, luego tuve la estúpida idea de cambiar las sábanas, por si decidías volver, encontraras todo limpio y cómodo para tu descanso, pero no volviste y tu aroma se perdió con el detergente aquella misma tarde. Hace tantas historias que no te relato, empiezo a sentirme un cazador de fantasmas, coleccionista de recuerdos, y amores olvidados.