Nube de Tópicos frecuentes

jueves, mayo 07, 2020

Del sobredimensionado amor propio

Expertos en hablar y repetir frases de motivación, me aseguran aún cuando no les he preguntado, que primero está el amor por uno mismo, y a partir de ahí el amor por los demás.
Que cuando te amas, nadie puede hacerte daño, porque no se lo permites. 
Que cuando te pones en primer lugar, parece que la vida es más fácil de vivir y hay menos dolor. 
Que el amor propio te protege del resto, y te da un lugar especial en donde eres intocable e inalcanzable. 
Que las críticas no importan, que los fracasos no existen, que el frío no se siente, que la soledad en compañía no hiere ni atormenta. 

Al parecer este empoderamiento, dado por la alta estima, te abre los ojos a todo lo que mereces. 

Merecer. Nunca pude conjugar un verbo tan grande. 

Vamos a ver, ¿qué hace que otra persona, sea merecedora de nuestro afecto? ¿cuáles son las características por las que amamos a alguien?
- Que sea bueno conmigo - me trate bien.
- Que sea buena persona, no sólo conmigo sino con el prójimo. 
- Que me escuche.
- Que sea leal/ sincero/ confiable / honesto.

Cumplo todas esas características, conmigo? Es decir, bajo estos propios parámetros que se aplican a terceros, podría sacar un diez que amerite ese amor propio que se pregona como solución a todo mal?
O quizá reconozco que no soy tan bueno, que no me trato bien como un círculo vicioso, causa y efecto de esa falta de mérito, quizá conozco que no soy tan buena persona con el resto, a veces, eventualmente sólo yo conozco esa carga maliciosa que a los demás es ajena, he de evaluar si me he sido fiel, sincera, confiable. Y de ahí reparar si es tan sencillo como dice el resto de conjugar ese merecer infinito. Cómo llegas a ese amor inmenso que debes darte, si al final reconoces en tus oscuros defectos que si otros que te conocen menos no han llegado a amarte así, por qué tú sí, que conoces el todo. 

No hay comentarios: