Nube de Tópicos frecuentes

viernes, junio 01, 2012

Obsessed

No estudié psicología y evidentemente no soy especialista en el tema. Pero voy a escribir acerca de los trastornos obsesivo compulsivos como si supiera de lo que hablo, sencillamente por gusto.

Una vez aclarado esto, procedo: Vi una temporada de la serie Obsessed, que trata de casos de gente con trastornos obsesivo compulsivos (TOC) que se somete a un tratamiento con la técnica  cognitiva de insensibilización, en el cual a través de la insensibilización logran avances en el manejo de su enfermedad.

Lo que más llamó mi atención del programa, es una frase: “No puedes controlar tus pensamientos, no puedes controlar incluso tus sentimientos, pero si puedes controlar tus comportamientos”.
La cantidad de veces en mi vida que me habré dicho lo mismo. Pero dicho en la tele retumbó más fuerte.

Los TOC suceden como una respuesta a la ansiedad, mucha gente crea rituales compulsivos en su vida para evadir esta ansiedad, los pensamientos negativos son muchas veces abrumadores y estos rituales son su válvula de escape. Asegurar una puerta repetidas veces, cepillarse los dientes por 30 minutos, lavarse las manos 100 veces al día, acaparar cosas, cientos, miles de cosas. Muchas veces estos comportamientos, son evidencia de un trauma, un miedo, una situación incómoda.

A mi manera de verlo, los peores son la Tricotilomanía, que es arrancarse el cabello o la compulsión por hurgarse la piel hasta lastimarse. Y digo que son las peores porque el tratamiento en base a la exposición, es más difícil porque éstos comportamientos suceden todo el día, o en situaciones de ansiedad y una exposición per se provoca ansiedad anticipada.

¿Qué son las exposiciones? Las exposiciones se tratan de ubicar al paciente en una situación en la que se sienta incómodo, casi forzando un ataque de pánico, y hacer que éste se quede ahí. Cuando el nivel de ansiedad es de 10 (en una escala del uno al diez) y el paciente permanece en dicha situación, la ansiedad no puede mantenerse en 10 por un tiempo prolongado, así que paulatinamente desciende hasta la mitad.
Nuevamente se trata de saber que incomodidad está bien, que incomodidad es normal, que se puede vivir con ello. 
Si uno retrocede ese momento, la mente envía un mensaje que refuerza la compulsión: evitar las situaciones incomodas.

La idea es repetir las exposiciones ganando batallas pequeñas de manera que se genere insensibilización hacia lo que genera la obsesión, de tal forma que aunque el trastorno siga ahí, el paciente tenga suficientes herramientas para controlarlo.

Como cuando uno se compra un auto nuevo y lo empieza a ver por todos lados, es increíble la cantidad de obsesiones encontré entre mis comportamientos. Creo que hasta el momento, solo uno podría llegar a ser obsesivo compulsivo.

Hago listas. Hago listas para todo, lo que tengo que comprar, las cosas por hacer, las películas que quiero ver, las cosas que presté, listas de pros y contras. Listas de deseos, de lo que hice y de lo que haré.

Si bien no tengo una hora fija para levantarme, no lo hago a menos que el minutero sea múltiplo de cinco.

Tengo una manta de seguridad, y este es el complicado, porque el solo imaginarme no tenerla me genera ansiedad.

Llevo mis cuentas al detalle, al centavo, un Excel maravilloso lleno de fórmulas, tablas y colores que me anuncia lo que gasto, lo que puedo gastar, las proyecciones para los siguientes meses (de hecho, no miento, mientras escribía este párrafo me acordé que con el Excel se puede hacer una fórmula lógica para que me arroje un valor entre rangos, y me cambié de archivo por 15 minutos, sólo porque me encanta programar fórmulas en Excel) tengo que actualizar mi archivo al menos  o 2 veces por día. Pero tampoco es que me muera si no lo hago un finde ocupado.

Lo que no puedo bajo ningún concepto es un tema que adquirí de niña, y es que no puedo entrar a una habitación (o baño) sin antes encender la luz, me quedo en el portal, prendo la luz y sólo así puedo ingresar, eso se debe a un programa de terror que vi de niña, creo que no tiene ninguna nube de malos pensamientos asociados. 

En fin, basta de hablar de mi, a lo que iba es que si nos detenemos a ver, todos tenemos algunos comportamientos poco racionales mas o menos manejables, el problema surge cuando eso no nos deja continuar con nuestra vida normal, y es ahí (o cada quien lo interprete para lo que le sirva) la técnica antes explicada.

7 comentarios:

Hiscariotte dijo...

Cuando bajo una escalera, procuro pisar el último escalón (que en realidad ya no es escalón, pero que de alguna manera es aún parte de la escalera) con el pie izquierdo.

Icaro Jr dijo...

Yo tengo fobia a los botones, y hasta hace muy poco los evitaba, ahora puedo vivir con ellos gracias a las terapia de choque. pero aun me generan asco, sobre todo los de la ropa de otras personas.

Efren (a.k.a. Ludovico) dijo...

cuando puedas, prestame ese excel :)

So dijo...

Me encanta, en serio, me encanta que el post se haya desencadenado una cadena de confesiones de tocs. genios!
E. eres al único que le tengo la confianza para pasarle el excel ;)

Holden dijo...

Una vez leí un libro de CF en el que había un planeta lleno de gente superdotada gracias a la seleeción artificial. Un plan maquiavelico y tal, ya sabes. El caso es que una de las consecuencias de haber cruzado varias veces las líneas de sangre y al entorno ultrainteligente del planeta, casi todos los habitantes sufrian TOCs, muchos de ellos bastante exagerados.

Una seguía durante horas las líneas del parquet cuando se ponía nerviosa, otro bailaba hasta caer exausto cuando tenía algún problema en mente, etc.

El libro se llamaba Ender el Xenocida, creo.

SaN dijo...

Pues a mí también me pasaba lo de la entrar a alguna habitación con la luz apagada... y era también por un programa de televisión que vi de niño, me acuerdo más o menos que se trataba de un hombre que una vez llegó a una casa abandonada o algo así, entró a una habitación con la luz apagada y encontró una mujer muy hermosa, desde ahí fueron amantes. Luego de la primera vez, el hombre se dio cuenta de que la mujer aparecía siempre que entraba a cualquier habitación que tenía la luz apagada y cerraba la puerta, y así siguieron sus encuentros hasta que la mujer quedó embarazada. Como el hombre, en el mundo real siguió su vida, se casó y tuvo familia, pasaron años y siempre se cuidaba de nunca entrar a una habitación antes de prender la luz, hasta que en un día en que ya estaba algo mayor, por descuido lo hizo, y encontró a la mujer con su hijo que resultó ser monstruso y ya no lo dejaron salir nunca más... bueno,algó así era el programita.
Ah, pero ya lo superé, ahora entro nomás sin problemas a cualquier habitación.

So dijo...

SaN ese es exactamente el programa que vi, no lo recordaba con tanta precisión, pero sabía que era de un hombre que cambiaba de dimensión si encendía la luz antes o después. Gracias! Aclaro, no es que le temo a la oscuridad, puedo andar en mi depar sin prender las luces, pero no puedo entrar a una habitación o al baño en ningún sitio si no prendo antes la luz. :)