Generoso, era reconocido por ser un hombre muy dadivoso, le gustaba entregar y entregarse, nada lo ponía más contento que regalar un poco de su alegría a todos los que lo rodeaban a través de sonoras carcajadas. Le gustaba el alcohol, las mujeres y el bullicio de las fiestas. El dinero, sin embargo, le era indiferente.
Se dio la libertad de vivir como muchos hombres quisieran, pero pocos tienen las agallas de hacerlo, desligándose muchas veces de la llamada responsabilidad, hasta el punto de olvidar a sus hijos toda una noche y madrugada bajo una carpa de circo, porque en medio de la orgía de la que participaba, se pasó la hora de recogerlos, estuvo mal, pero no iba a dejar que un par de gritos de su mujer le despojasen del gusto de haber vivido aquella noche de la que recordaba solo risas, manos y vendas en los ojos.
Generoso enterró a dos mujeres que lo supieron amar, con una adoración cándida que bien podría pasar por sumisión. Él supo ser su todo, su razón. Aún a pesar de las múltiples y evidentes infidelidades, ellas lo amaban con una devoción absurda, inevitable, inentendible. Su primera esposa le dio los hijos, la segunda le dio la certeza de que no se quedaría solo y que siempre habría ahí alguien quien cuidara de él. Mas la segunda falló, porque Generoso hubo de despedirla con lágrimas en los ojos y aguardiente en la garganta para no dejar que la pena hablara.
El día que generoso murió, acudieron a su velorio sus más cercanos familiares, el médico del pueblo, un par de abogados, dos amigos de juerga algo secos por los años, y ciento veinte y cuatro putas, todas llorando a mares, dieciocho habían procreado hijos con el difunto, a once de ellas tuvieron que retenerlas a la fuerza de no lanzarse sobre el féretro mientras descendía bajo tierra.
Dejó el mundo sin sentir arrepentimientos, apenas un poco solitario en ocasiones, y con la viva ilusión de que por lo menos uno de sus nietos tendría el coraje de seguir su ejemplo.
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jueves, abril 08, 2010
viernes, abril 02, 2010
in.existente
Desde cuándo empiezas a tener vida, en qué momento viene esta descarga de energía (Una punzada en lo que bien podría ser el cuello, como una inyección de voltaje, indeterminado) que te retorcerá el aún no formado cuerpo, que simulará abrir tus inexistentes ojos, y con la voz que no tienes en una boca que no existe, sonará un suspiro, un gemido, y desde ese momento eres.
Estás, nadas, te mueves, te disuelves, te transformas, el universo es infinito, y tú un pez tan pequeño, un frijolito, el vientre es mar, es tierra, es paz, es casa, cobijo y abrigo. Falto de conciencia, desconocedor del dolor, no piensas, no sabes, no sientes, no reaccionas.
La sencilla permanencia sin sabor alguno a felicidad, la sola existencia por un corazón que bombea, estás solo y no lo sabes, estás en peligro y no te enteras, eres amado y no lo sientes. Es mejor así, no te habrás dado cuenta para cuando la luz se apague.
Estás, nadas, te mueves, te disuelves, te transformas, el universo es infinito, y tú un pez tan pequeño, un frijolito, el vientre es mar, es tierra, es paz, es casa, cobijo y abrigo. Falto de conciencia, desconocedor del dolor, no piensas, no sabes, no sientes, no reaccionas.
La sencilla permanencia sin sabor alguno a felicidad, la sola existencia por un corazón que bombea, estás solo y no lo sabes, estás en peligro y no te enteras, eres amado y no lo sientes. Es mejor así, no te habrás dado cuenta para cuando la luz se apague.
jueves, marzo 25, 2010
merecido
No soy una persona que juzgue los prejuicios, ya que de hecho todo el tiempo hago uso de ellos, no siempre con saña e intención, pero, siendo amante de las generalizaciones y teorías sociológicas, muchas veces juzgo comportamientos y elaboro frases abarcativas1 a fin de llegar a la conclusión deseada.
Tengo un absoluto rechazo por las personas que usan el verbo merecer indebidamente. Sé que quizá no lo hagan "pensando", tal como usan/mos frecuentemente otro tipo de expresiones. Pero será que últimamente lo escucho seguido, o que le he prestado mayor atención, el tema es que ha logrado fastidiarme de sobremanera cuando la gente dice sin saber algo que uno 'merece' o deja de merecer.
Sin duda me produce aún mas molestia cuando viene de alguien que apenas conoce al otro, es decir, creo firmemente que para hacer uso del verbo merecer, debe haber implícito un profundo conocimiento de la otra persona.
Los ejemplos que me vienen a la mente son absurdos al momento, y si, estoy consciente que no estoy llegando a ningún lado con este post. Quizá es solo uno de esos que debemos dejar salir, sin conclusiones brillantes, no le digas a alguien que de seguro merece tal reconocimiento, ascenso, disfrute, premio, placer, etc, porque nadie mas que uno mismo sabemos puertas para adentro lo que merecemos o no de la vida. cómo otro se lanza a decir si lo mereces todo, o si aún estas en proceso de llegar a merecer.
Y si de buenas intenciones se trata, vamos usando shift-f7, ok?
1Proceso de invención de palabras, on.
sábado, marzo 13, 2010
de amor siempre de amor, segunda parte.
Hay amores livianos, tan efimeros como cálido soplo de viento. Hay cosas que no deben hacerse mientras se está en una relación, como estar uno sobre el otro todo el tiempo, abarrotarse de mensajes, hablar todo el tiempo que sea posible y el imposible también, dejar de salir con los amigos, guardarse el fin de semana completo. Dormir con la llamada abierta, para que cada uno pueda escuchar la respiración del otro. Cursi hasta el hastío. Y es precisamente eso, el hastío lo que viene inevitablemente, porque de tanto abusar es forzoso caer en lo pesado, el cansancio.
Y en ocasiones es tanta la ausencia, que son esos los únicos medios. Tratando de sobrellevarlo de nuevas formas, para que el mundo y las probabilidades se equivoquen esta vez y si funcione. 'Qué se yo.'
... las veces que mi boca ha dicho no y mis labios han continuado besando, mis manos seguían tocando y mi cuerpo se entregaba sumiso a un deseo, iluso. Comunicación que le llaman. Donde el lenguaje queda anulado, o una parte de él, al menos.
Comprender, que ya nada es igual, toda vez que he tenido tus labios entre mis dientes.
Terminar acudiendo siempre a ese primer recuerdo, cualquiera sea, el primer contacto.
Sintió, las yemas de los dedos de ese extraño deslizarse por su espalda, se estremeció en un imprevisto cosquilleo. Se reprobó a si misma, no se puede ser tan ruin, no aquí, no ahora, no yo. Lo prohibido. Cerró sus piernas como un acto reflejo y dijo que era hora de partir. Si al menos pudiera quedarse un rato más. Acercarse, volver a sentir ese contacto. Su espalda suplicando otra caricia, la misma caricia, o una tercera.
Y aún tratar de permanecer en el limite desconocido, que diferencia un detalle conmovedor, que puede parecer tierno, de lo aterrador. Quien dijo que el amor no conoce el egoísmo estaba equivocado, era muy ingenuo o muy optimista. Error. Amor y siempre de amor, amor egoísta, amor de cosquilleo, de espera, de ansiedad. Amor de recuerdos, de culpas opacadas. Amor que extraña, y no tiene ganas de explicarse.
Y en ocasiones es tanta la ausencia, que son esos los únicos medios. Tratando de sobrellevarlo de nuevas formas, para que el mundo y las probabilidades se equivoquen esta vez y si funcione. 'Qué se yo.'
... las veces que mi boca ha dicho no y mis labios han continuado besando, mis manos seguían tocando y mi cuerpo se entregaba sumiso a un deseo, iluso. Comunicación que le llaman. Donde el lenguaje queda anulado, o una parte de él, al menos.
Comprender, que ya nada es igual, toda vez que he tenido tus labios entre mis dientes.
Terminar acudiendo siempre a ese primer recuerdo, cualquiera sea, el primer contacto.
Sintió, las yemas de los dedos de ese extraño deslizarse por su espalda, se estremeció en un imprevisto cosquilleo. Se reprobó a si misma, no se puede ser tan ruin, no aquí, no ahora, no yo. Lo prohibido. Cerró sus piernas como un acto reflejo y dijo que era hora de partir. Si al menos pudiera quedarse un rato más. Acercarse, volver a sentir ese contacto. Su espalda suplicando otra caricia, la misma caricia, o una tercera.
Y aún tratar de permanecer en el limite desconocido, que diferencia un detalle conmovedor, que puede parecer tierno, de lo aterrador. Quien dijo que el amor no conoce el egoísmo estaba equivocado, era muy ingenuo o muy optimista. Error. Amor y siempre de amor, amor egoísta, amor de cosquilleo, de espera, de ansiedad. Amor de recuerdos, de culpas opacadas. Amor que extraña, y no tiene ganas de explicarse.
viernes, marzo 12, 2010
So diet.
A veces quisiera ser una gordita sin culpas. O sea, tampoco es que quiera descuidarme, pero es que agota tanto estar pensando en los kilos, la ropa ajustada, las curvas, los rollitos, no comer de más.
En ocasiones me doy cuenta que como por aburrimiento, que me quita el sueño en horas laborables y me quita la ansiedad cuando estoy en casa. Este viernes por ejemplo, hay concurso de panchos en mi oficina, hay un compañero con el record de 9 hotdogs y yo he podido comer hasta 8. Pero sé que si no tuviera que autocontrolarme, fácil supero esa cantidad. Lamentablemente tengo que conservar la linea, la imagen y el glam.
Es un desperdicio. Sé que mi cara se pondría más redonda, mi panza crecería, tendría que comprar jeans de una talla o dos más grandes, pero estaría mucho más relajada lejos de ese aparato maligno que me marca el peso en kilogramos cada semana. -cada día cuando estoy a lo bridget jones-
Maldita moda que nos impiden a las gorditas de corazón como yo, ser felices comiendo todas las golosinas al alcance.
Y mientras yo, llenándome las ausencias con galletitas de agua.
En ocasiones me doy cuenta que como por aburrimiento, que me quita el sueño en horas laborables y me quita la ansiedad cuando estoy en casa. Este viernes por ejemplo, hay concurso de panchos en mi oficina, hay un compañero con el record de 9 hotdogs y yo he podido comer hasta 8. Pero sé que si no tuviera que autocontrolarme, fácil supero esa cantidad. Lamentablemente tengo que conservar la linea, la imagen y el glam.
Es un desperdicio. Sé que mi cara se pondría más redonda, mi panza crecería, tendría que comprar jeans de una talla o dos más grandes, pero estaría mucho más relajada lejos de ese aparato maligno que me marca el peso en kilogramos cada semana. -cada día cuando estoy a lo bridget jones-
Maldita moda que nos impiden a las gorditas de corazón como yo, ser felices comiendo todas las golosinas al alcance.
Y mientras yo, llenándome las ausencias con galletitas de agua.
jueves, marzo 11, 2010
he perdido
Estaba yo en un boliche hace un tiempo, y ya saben como me gusta coleccionar malas frases de levante. Pero cuando este muchacho me toca el cuello y me dice "mirá, estas seca, con este calor y vos no transpirás" yo sonreí y hasta me sentí halagada. Qué será que a una le llegan los halagos no imaginados, o que me pareció detallazo que con 39º y todos sudando por ahí, a mi se me viera fresquita.
Curiosidades varias. Suele pasar.
Curiosidades varias. Suele pasar.
miércoles, marzo 10, 2010
26 años, estoy en la mejor edad evah!
Tengo un amigo que clasifica a las mujeres en dos grandes grupos: Las que tienen más, y las que tienen menos de 25 años. Por supuesto, él no es tan superficial, como para basar su juicio en sólo esta variable, pero de lo poco que me alcanzó a explicar existen varias características que determinan esta diferenciación, y mientras me decía sentí algo de temor de caer en el grupo equivocado, porque yo estaba a un mes de cumplir mis 26.
Lo cierto es que conforme van pasando los meses, y ya fuera de broma o de teorías de azar, cada vez siento que estoy en la mejor edad que podría estar. El aprendizaje adquirido hasta ahora, hacen que en este momento justo pueda disfrutar de mi vida como nunca antes, sé lo que quiero, lo que me gusta, sé a dónde voy, conozco mis temores y debilidades, me gusta mucho como mi cuerpo se ha formado y madurado. Estoy en donde quiero estar, haciendo lo que quiero hacer, en la mejor etapa de mi vida.
Hoy placer, mañana gloria.
pd. Ah! una perla de Flavio cuando me explicaba su clasificación de género: "Las mujeres de menos de 25, todas han fantaseado estar con otra mujer; las mujeres de más de 25 años, lo aceptan"
Lo cierto es que conforme van pasando los meses, y ya fuera de broma o de teorías de azar, cada vez siento que estoy en la mejor edad que podría estar. El aprendizaje adquirido hasta ahora, hacen que en este momento justo pueda disfrutar de mi vida como nunca antes, sé lo que quiero, lo que me gusta, sé a dónde voy, conozco mis temores y debilidades, me gusta mucho como mi cuerpo se ha formado y madurado. Estoy en donde quiero estar, haciendo lo que quiero hacer, en la mejor etapa de mi vida.
Hoy placer, mañana gloria.
pd. Ah! una perla de Flavio cuando me explicaba su clasificación de género: "Las mujeres de menos de 25, todas han fantaseado estar con otra mujer; las mujeres de más de 25 años, lo aceptan"
jueves, marzo 04, 2010
De amor, siempre de amor. pedazos de borradores.
Definiciones y amor convertido.
De vez en vez tiendo a hacer autodefiniciones, no necesariamente porque note que algo en mí haya cambiado, sino porque en el constante aprendizaje nos vamos dando cuenta de cosas que tenemos y a veces reconocerlas nos hace conocernos mejor. O por ese sencillo gusto de la excesiva racionalización de actitudes y comportamientos. Desmenuzar mi propia conciencia en la más inmisericorde catarsis.
Sé por ejemplo que he hecho daño, que me arrepiento todas las veces del dolor causado, que me ha costado perdonar-me. Utilizando métodos absurdos y en ocasiones masoquistas, un acuerdo tácitamente aceptado, un karma de uso y desuso. "El precio que se paga por los abrazos a veces con la esperanza de estarlo recibiendo gratis." Sé que no soy tan buena como otros creen pero lo soy más de lo que yo misma admito.
Cuando tenía 18 años soñé que estaba siendo perseguida. Era de noche y corría por los al rededores de lo que parecía ser un parque, tenía la certeza de que me querían violar. Estaba oscuro, yo corría con angustia. De repente aquel tipo me atrapó y me lanzó contra la reja (esas rejas de rombitos, todo tan real, el rebote casi elástico) paralizada con su mano en mi cuello atrapando mis gritos.
Y entonces en mi intento desesperado de pedir ayuda grité: "Cheeeelo!!".
Grité Chello, tenía una semana de conocerlo, y confiaba plenamente en él, me daba seguridad y sensación de protección. Grité Chello, no grité mamá como mi instinto podría haber dictado. Grité Chello, y me desperté completamente segura de que Marcelo sería un hombre determinante en mi vida.
Creo que el amor verdadero siempre debe terminar convirtiéndose en un sentimiento cálido, como si se espiritualizara. Pese a todos los malos ratos y rencores, que pueden ser muchos. Creo firmemente que el amor cuando es real termina en esa sensación pacífica que te evoca sonrisas en cada recuerdo.
Transformación que no se puede prever y que muchas veces toma tiempo, y tener que sobrevivir a la verdadera desvinculación, tan necesaria, tan dolorosa. Una vez llegado ese punto de "espiritualización", la satisfacción mutua es completa. El cariño es eterno, sin duda.
Ya lo había dicho, pero la verdad es que me siento sumamente agradecida con la vida por contar con la fortuna de haber sido muy amada. No sé si sea que a todos les pasa igual, pero no puedo evitar sentirme halagada sabiendo que me han adorado entrañablemente solo personas fabulosas, (gracias a dios los tipos malos no me han querido y me han dejado pasar por su vida sin determinar mucho mas que tiempo perdido en la mía).
Y lo digo con orgullo, con el ego emocionado. ¿Cuánta suerte se puede tener de ser amada por personas así? que me han querido más allá de la posesión y me han deseado felicidad, aunque no fuera a su lado. El amor mas puro, aquel que no requiere pertenencia, pero tampoco morelia ni se victimiza con sacrificios.
De amor y siempre de amor, este post son pedazos de borradores que he escrito en los últimos años, que siempre quedan ahí, como retazos nada más, hoy, que soy bastante feliz me siento libre de sentir y con fuerza para liberarlos. Amor se escribe con...
De vez en vez tiendo a hacer autodefiniciones, no necesariamente porque note que algo en mí haya cambiado, sino porque en el constante aprendizaje nos vamos dando cuenta de cosas que tenemos y a veces reconocerlas nos hace conocernos mejor. O por ese sencillo gusto de la excesiva racionalización de actitudes y comportamientos. Desmenuzar mi propia conciencia en la más inmisericorde catarsis.
Sé por ejemplo que he hecho daño, que me arrepiento todas las veces del dolor causado, que me ha costado perdonar-me. Utilizando métodos absurdos y en ocasiones masoquistas, un acuerdo tácitamente aceptado, un karma de uso y desuso. "El precio que se paga por los abrazos a veces con la esperanza de estarlo recibiendo gratis." Sé que no soy tan buena como otros creen pero lo soy más de lo que yo misma admito.
Cuando tenía 18 años soñé que estaba siendo perseguida. Era de noche y corría por los al rededores de lo que parecía ser un parque, tenía la certeza de que me querían violar. Estaba oscuro, yo corría con angustia. De repente aquel tipo me atrapó y me lanzó contra la reja (esas rejas de rombitos, todo tan real, el rebote casi elástico) paralizada con su mano en mi cuello atrapando mis gritos.
Y entonces en mi intento desesperado de pedir ayuda grité: "Cheeeelo!!".
Grité Chello, tenía una semana de conocerlo, y confiaba plenamente en él, me daba seguridad y sensación de protección. Grité Chello, no grité mamá como mi instinto podría haber dictado. Grité Chello, y me desperté completamente segura de que Marcelo sería un hombre determinante en mi vida.
Creo que el amor verdadero siempre debe terminar convirtiéndose en un sentimiento cálido, como si se espiritualizara. Pese a todos los malos ratos y rencores, que pueden ser muchos. Creo firmemente que el amor cuando es real termina en esa sensación pacífica que te evoca sonrisas en cada recuerdo.
Transformación que no se puede prever y que muchas veces toma tiempo, y tener que sobrevivir a la verdadera desvinculación, tan necesaria, tan dolorosa. Una vez llegado ese punto de "espiritualización", la satisfacción mutua es completa. El cariño es eterno, sin duda.
Ya lo había dicho, pero la verdad es que me siento sumamente agradecida con la vida por contar con la fortuna de haber sido muy amada. No sé si sea que a todos les pasa igual, pero no puedo evitar sentirme halagada sabiendo que me han adorado entrañablemente solo personas fabulosas, (gracias a dios los tipos malos no me han querido y me han dejado pasar por su vida sin determinar mucho mas que tiempo perdido en la mía).
Y lo digo con orgullo, con el ego emocionado. ¿Cuánta suerte se puede tener de ser amada por personas así? que me han querido más allá de la posesión y me han deseado felicidad, aunque no fuera a su lado. El amor mas puro, aquel que no requiere pertenencia, pero tampoco morelia ni se victimiza con sacrificios.
De amor y siempre de amor, este post son pedazos de borradores que he escrito en los últimos años, que siempre quedan ahí, como retazos nada más, hoy, que soy bastante feliz me siento libre de sentir y con fuerza para liberarlos. Amor se escribe con...
lunes, marzo 01, 2010
-y en esto soy irreductible-
Hay tres cosas que ninguna persona podrá cambiar jamás en mí. No importa quién sea, tres cosas nada más.
- Mi forma de vestir.
- Aquello que escribo -y publico-.
- Mi manera de beber.
Si alguien trata de cambiar alguna de esas tres cosas, pierden el tiempo conmigo.
- Mi forma de vestir.
- Aquello que escribo -y publico-.
- Mi manera de beber.
Si alguien trata de cambiar alguna de esas tres cosas, pierden el tiempo conmigo.
lunes, febrero 22, 2010
A veces, uno sólo quiere saber, qué tan bajo está el fondo.
Yo no suelo ir al doctor. Quizá es porque mi madre nos curaba dolores, penas y enfermedades con un beso y un "ya te ha de pasar". Tan bella mi madre.
Yo no soy de ir a doctores, exámenes y revisiones, la verdad, me atemoriza. Como buena hipocondríaca siempre temo que sea algo peor, siempre me enoja que no sepan qué es, y me fastidia haber desperdiciado tiempo y fuerza de voluntad.
Desde que vivo acá, eso es aún mas obvio, no voy a ir a un hospital a menos que fuera extrema urgencia, imaginarme sola en una clínica es suficientemente atemorizante como para convencerme de que si repito en tono materno "ya me ha de pasar" magicamente me curaré.
Y resulta que estoy enferma. Tengo 4 citas con diferentes doctores para la siguiente semana. Terror. Tengo en mi billetera el número telefónico de alguien a quien llamar en caso de emergencia, y mi carnet del seguro social para empleados de comercio, que no es la mejor alternativa pero es lo que hay.
Me lleno de temor, un dolor que me tiene quebrada hace semanas, posición fetal permanente, noches de insomnio. Un dolor en el riñón que ya no me deja caminar más de tres pasos. El miedo que debilita mi pulso más de lo acostumbrado. Un cambio hormonal sin previo aviso. La imagen de una cama de media plaza y la soledad. Nada mas loser que la propia imagen mental de uno solo y patéticamente desvalido.
Y ese instinto masoquista de perdición que le ganó la batalla al de conservación, mis instintos me evocan ahogarme, quedarme, caer, poner a prueba cuál es el límite de tolerancia al dolor, el parto en este punto debe ser cosa sencilla. Me rehuso, vamos a ponerme a prueba, ¿quisiste jugar a grande?, perfecto compórtate como tal en medio de la absoluta soledad. Él me acompaña al otro lado de la ventana de internet, le agradezco, y me avergüenzo de que escuche mis quejidos mientras duermo, pero es tanto, tanto el dolor.
Hoy despidieron a la cuarta parte del personal de mi empresa, la presión en la garganta bajó al estómago, debería comer sano para evitar efectos secundarios, pero es un mal día, por qué ellos fueron los elegidos, ¿sigo yo?. Probemos, ¿qué tan bajo se puede caer, qué tan fuerte soy, es cierto lo del fenix? Una solo puede medir su propia fortaleza cuando ha probado que puede renacer del verdadero abismo, autodestrucción: una bomba para la cena. Sólo así sabremos si mi temor estaba fundamentado, no es que no tenga qué perder, lo tengo todo, me tengo a mí, que lo soy todo.
Deliro un poco, al final, de qué sirve éste huequito virtual en donde uno puede escribir hasta donde el teclado aguante. La soledad, el dolor, el masoquismo. Me doy un beso y me prometo que ya me va a pasar, abrazo a Babba, él me protege. Deliro, si. Con la completa libertad de ser dueña y señora de esta que es mi vida, libre para sentir, para hacer, para dejar que suceda.
El primer comentario lastimero se gana una baneada olímpica, que estamos viejos para provocar pena, a veces una solo quiere trinar en paz y 140 caracteres no son suficientes.
Yo no soy de ir a doctores, exámenes y revisiones, la verdad, me atemoriza. Como buena hipocondríaca siempre temo que sea algo peor, siempre me enoja que no sepan qué es, y me fastidia haber desperdiciado tiempo y fuerza de voluntad.
Desde que vivo acá, eso es aún mas obvio, no voy a ir a un hospital a menos que fuera extrema urgencia, imaginarme sola en una clínica es suficientemente atemorizante como para convencerme de que si repito en tono materno "ya me ha de pasar" magicamente me curaré.
Y resulta que estoy enferma. Tengo 4 citas con diferentes doctores para la siguiente semana. Terror. Tengo en mi billetera el número telefónico de alguien a quien llamar en caso de emergencia, y mi carnet del seguro social para empleados de comercio, que no es la mejor alternativa pero es lo que hay.
Me lleno de temor, un dolor que me tiene quebrada hace semanas, posición fetal permanente, noches de insomnio. Un dolor en el riñón que ya no me deja caminar más de tres pasos. El miedo que debilita mi pulso más de lo acostumbrado. Un cambio hormonal sin previo aviso. La imagen de una cama de media plaza y la soledad. Nada mas loser que la propia imagen mental de uno solo y patéticamente desvalido.
Y ese instinto masoquista de perdición que le ganó la batalla al de conservación, mis instintos me evocan ahogarme, quedarme, caer, poner a prueba cuál es el límite de tolerancia al dolor, el parto en este punto debe ser cosa sencilla. Me rehuso, vamos a ponerme a prueba, ¿quisiste jugar a grande?, perfecto compórtate como tal en medio de la absoluta soledad. Él me acompaña al otro lado de la ventana de internet, le agradezco, y me avergüenzo de que escuche mis quejidos mientras duermo, pero es tanto, tanto el dolor.
Hoy despidieron a la cuarta parte del personal de mi empresa, la presión en la garganta bajó al estómago, debería comer sano para evitar efectos secundarios, pero es un mal día, por qué ellos fueron los elegidos, ¿sigo yo?. Probemos, ¿qué tan bajo se puede caer, qué tan fuerte soy, es cierto lo del fenix? Una solo puede medir su propia fortaleza cuando ha probado que puede renacer del verdadero abismo, autodestrucción: una bomba para la cena. Sólo así sabremos si mi temor estaba fundamentado, no es que no tenga qué perder, lo tengo todo, me tengo a mí, que lo soy todo.
Deliro un poco, al final, de qué sirve éste huequito virtual en donde uno puede escribir hasta donde el teclado aguante. La soledad, el dolor, el masoquismo. Me doy un beso y me prometo que ya me va a pasar, abrazo a Babba, él me protege. Deliro, si. Con la completa libertad de ser dueña y señora de esta que es mi vida, libre para sentir, para hacer, para dejar que suceda.
El primer comentario lastimero se gana una baneada olímpica, que estamos viejos para provocar pena, a veces una solo quiere trinar en paz y 140 caracteres no son suficientes.
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