The winner, the loser and the poser - Parte V
Quizá el problema fuera que ninguno de ellos tuvo antes una relación semejante, en la que ambos declararan abiertamente su enfermedad. Mostrar sin disfraces sus obsesiones, culpas, carencias, y reprimidos impulsos de auto sabotaje.
Esas cosas que por lo regular se ocultan ante el temor de que el otro se asuste, se aleje, se pierda.
Pero acaso no se trata únicamente de descargas de brutal sinceridad, implica además ser vulnerable ante lo más querido, y arriesgarse voluntariamente a salir lastimado o, en el peor de los casos, herir al otro.
Insistir una y otra vez en fallidos intentos de negociar sin respuestas. Enseñar facetas inverosímiles, saber exactamente cuál es el comentario que golpeará más fuerte, buscar concientemente decepcionarlo. Y ya ni siquiera sorprenderse con una reacción masoquista de su parte; sin confundir, nada tiene que ver con sumisión, sino con aceptar el grito, la reacción violenta, la sal sobre la herida, por un impulso enfermo de permanecer, la necesidad de quedarse y seguir creyendo, en nombre del amor, de la felicidad, la ilusión hasta cuando todo este perdido.
Y es precisamente cuando el daño es demasiado, cuando se cree que no resta mucho tiempo y las esperanzas se han apagado, cuando se ha exprimido hasta la última gota de paciencia, tras cada portazo y cada grito, son aquellas despedidas sin emoción, donde se notan vestigios de verdadera pasión. Son esos besos los más honestos, por los que vale la pena volver a la carga una y otra vez y salvar batallas, aún sabiendo que la guerra se ha acabado.
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martes, junio 24, 2008
lunes, junio 16, 2008
Celos
(The winner, the loser and the poser - Parte IV)
Me dices, algo irritado, que temes que otro hombre pudiera llamar mi atención, conseguir mi cariño y alejarme de tu vida. Mientes.
Las astucias de la seducción tienen preliminares más complicados que un simple acercamiento de un posible extraño, una tarde cualquiera, en un sitio repleto de gente. La misma gente que casi siempre aborrece estar aislada, por eso resalta tanto mi presencia, solitaria entre la multitud.
Sin embargo, eso no justifica tus palabras. Sabes bien que tú no te acercarías a mí, si acaso te conviertes por un segundo en el extraño. Ese es el verdadero miedo.
Cuantas veces has podido mirar con desdén el interior de una cafetería, sin saber que adentro podría estar, sola también, esperando, la mujer que pudo hacerte feliz. Cuántas veces pudiste cruzar la mirada con aquella que siempre buscaste, sin atreverte a hablar por temor a equivocarte, y seguiste de largo tratando inútilmente de olvidar su rostro para siempre. Cuantas veces.
Me dices, algo irritado, que temes que otro hombre pudiera llamar mi atención, conseguir mi cariño y alejarme de tu vida. Mientes.
Las astucias de la seducción tienen preliminares más complicados que un simple acercamiento de un posible extraño, una tarde cualquiera, en un sitio repleto de gente. La misma gente que casi siempre aborrece estar aislada, por eso resalta tanto mi presencia, solitaria entre la multitud.
Sin embargo, eso no justifica tus palabras. Sabes bien que tú no te acercarías a mí, si acaso te conviertes por un segundo en el extraño. Ese es el verdadero miedo.
Cuantas veces has podido mirar con desdén el interior de una cafetería, sin saber que adentro podría estar, sola también, esperando, la mujer que pudo hacerte feliz. Cuántas veces pudiste cruzar la mirada con aquella que siempre buscaste, sin atreverte a hablar por temor a equivocarte, y seguiste de largo tratando inútilmente de olvidar su rostro para siempre. Cuantas veces.
miércoles, junio 04, 2008
La otra
(The winner, the looser, and the poser - Parte III)
Fernando está profundamente enamorado de Isabel. Todo relato debe comenzar con una certeza seguida de un punto seguido. A veces se atreve a decírselo, bajito al oído, susurrando apenas. Te quiero. Te quiero. Solo a veces.
Fernando es el amante de Isabel, pero eso el lector no lo puede predecir aún, es necesario destacar el hecho, aunque no explique nada, todavía. Y aunque habrá quien advierta algo de misterio, es poco probable adivinar el adulterio.
Hoy otra mujer amanece junto a él, aire compartido, alientos fatigados, una mujer totalmente distinta a la que ama, portadora de una oscura cabellera que lo inunda todo y se extiende sobre las almohadas. Por ahora es imposible conocer o entender cuáles son los motivos que llevan al protagonista a traer otra a su cama, no bastará con decir que son equivocados.
Y ahora aprovechando nuestra distracción en esos detalles, esta otra mujer, sin nombre ni rostro, se ha levantado sin ser vista y pasea desnuda por la habitación, no ha amanecido todavía, desliza inocente sus caderas descubiertas por cada rincón de la pieza, hurgando sin querer, o tal vez queriendo, encuentra las pruebas, rezagos que toda relación significativa va dejando en el tiempo.
- No toques eso. - Casi como un ladrido, agresivo Fernando desde las sábanas, su molestia es real, pero no se ha despertado lo suficiente para notarlo.
- ¿Es tu novia? -pregunta con una curiosidad disfrazada de sorpresa mientras aun sostiene la foto entre los dedos.
- Que dejes.
- Dejo, pero tu responde, dime, ¿dónde está ella ahora?
- Ella vendrá, algún momento volverá.
- Ah, entiendo, la engañas conmigo mientras dure su ausencia, digamos, como para ganar tiempo, o acaso sobrellevarlo con alguna gracia. -No hay un mínimo de sarcasmo en sus preguntas.
- No la engaño.
- Oh... - es aquí donde podría arquear levemente la ceja, pero hemos dicho ya que esta otra no tiene rostro- no la engañas, nosotros, anoche, la semana anterior y también hace dos semanas, somos ficción, fantasmas inexistentes.
- No la engaño –Fernando está repitiendo sus respuestas cual si hablara con su propia sombra- me miento a mí, creyendo que estaremos a mano, que durmiendo contigo mi orgullo no se sentirá lastimado.
- Y luego ella vendrá... (acaso también se irá, todas nos vamos)
Solo Isabel tiene forma. Tiene los ojos celestes y el cabello ensortijado.
Fernando no vuelve a pronunciar palabra, lo único que puede ocupar su mente ahora son las funestas despedidas sin promesas de retorno, y en cada adiós él convenciéndose de que aún hay esperanza, que el amor existe, solo no se lo ha permitido quedarse. Palabras susurradas entre sueños. Cariños dichos al oído que nunca fueron escuchados. Sonidos lejanos, como el agua que ahora cae en la bañera, y debajo, la mujer desnuda que hasta hace poco paseaba por la pieza revolviendo algo mas que fotos y recuerdos.
Fernando está profundamente enamorado de Isabel. Todo relato debe comenzar con una certeza seguida de un punto seguido. A veces se atreve a decírselo, bajito al oído, susurrando apenas. Te quiero. Te quiero. Solo a veces.
Fernando es el amante de Isabel, pero eso el lector no lo puede predecir aún, es necesario destacar el hecho, aunque no explique nada, todavía. Y aunque habrá quien advierta algo de misterio, es poco probable adivinar el adulterio.
Hoy otra mujer amanece junto a él, aire compartido, alientos fatigados, una mujer totalmente distinta a la que ama, portadora de una oscura cabellera que lo inunda todo y se extiende sobre las almohadas. Por ahora es imposible conocer o entender cuáles son los motivos que llevan al protagonista a traer otra a su cama, no bastará con decir que son equivocados.
Y ahora aprovechando nuestra distracción en esos detalles, esta otra mujer, sin nombre ni rostro, se ha levantado sin ser vista y pasea desnuda por la habitación, no ha amanecido todavía, desliza inocente sus caderas descubiertas por cada rincón de la pieza, hurgando sin querer, o tal vez queriendo, encuentra las pruebas, rezagos que toda relación significativa va dejando en el tiempo.
- No toques eso. - Casi como un ladrido, agresivo Fernando desde las sábanas, su molestia es real, pero no se ha despertado lo suficiente para notarlo.
- ¿Es tu novia? -pregunta con una curiosidad disfrazada de sorpresa mientras aun sostiene la foto entre los dedos.
- Que dejes.
- Dejo, pero tu responde, dime, ¿dónde está ella ahora?
- Ella vendrá, algún momento volverá.
- Ah, entiendo, la engañas conmigo mientras dure su ausencia, digamos, como para ganar tiempo, o acaso sobrellevarlo con alguna gracia. -No hay un mínimo de sarcasmo en sus preguntas.
- No la engaño.
- Oh... - es aquí donde podría arquear levemente la ceja, pero hemos dicho ya que esta otra no tiene rostro- no la engañas, nosotros, anoche, la semana anterior y también hace dos semanas, somos ficción, fantasmas inexistentes.
- No la engaño –Fernando está repitiendo sus respuestas cual si hablara con su propia sombra- me miento a mí, creyendo que estaremos a mano, que durmiendo contigo mi orgullo no se sentirá lastimado.
- Y luego ella vendrá... (acaso también se irá, todas nos vamos)
Solo Isabel tiene forma. Tiene los ojos celestes y el cabello ensortijado.
Fernando no vuelve a pronunciar palabra, lo único que puede ocupar su mente ahora son las funestas despedidas sin promesas de retorno, y en cada adiós él convenciéndose de que aún hay esperanza, que el amor existe, solo no se lo ha permitido quedarse. Palabras susurradas entre sueños. Cariños dichos al oído que nunca fueron escuchados. Sonidos lejanos, como el agua que ahora cae en la bañera, y debajo, la mujer desnuda que hasta hace poco paseaba por la pieza revolviendo algo mas que fotos y recuerdos.
jueves, mayo 29, 2008
Encuentro
(The winner, the loser and the poser - II)
Cinco minutos antes de la hora acordada él ya se ha sentado a esperarla, y apenas un momento después puede ver su silueta a contra luz entrando por la puerta, pero si aun no la viera, la hubiera reconocido por el singular sonido de sus tacos sobre el piso de madera. Lo saluda con un beso suave que no toma mas que un par de segundos, son suficientes para sentir ese aroma cítrico que no solo percibe con su olfato sino que se instala en cada uno de sus sentidos y hasta le provoca salivar por su intensidad, se sientan uno frente al otro, y sonríen sin hablar, para qué arruinar la ocasión con cosas triviales como el tráfico, el clima, el centro o los precios. Ella pide un chocolate caliente y él solo un expreso, la orden es lo que menos interesa sino tenerse el uno al otro.
Es imposible no advertir el modo protector con que él acaricia su mano, jugando con sus dedos que se escapan y regresan una y otra vez, ella mientras tanto mantiene la mirada fija en su rostro, le resulta agradable ese aspecto de galán de revista, que casi nunca atina, sino solo cuando lleva un día sin afeitar, si por ella fuera en ese mismo sitio se lanzaría a besarlo apasionadamente, dejándose llevar por sus instintos y quizá arrastrarlo hacia algún rincón oscuro, si el tiempo no pasara tan deprisa.
La siguiente hora conversan sobre el fin de semana, hacen planes para escapar lejos de todo, encontrarse en un lugar donde nada mas importe y puedan pasar instantes eternos en compañía uno del otro. Exactamente como ahora, quizá con la única diferencia de que este momento tienen que conformarse con el roce de sus piernas por debajo de la mesa, y el tacto de sus dedos entrelazándose.
Cinco minutos antes de la hora acordada él ya se ha sentado a esperarla, y apenas un momento después puede ver su silueta a contra luz entrando por la puerta, pero si aun no la viera, la hubiera reconocido por el singular sonido de sus tacos sobre el piso de madera. Lo saluda con un beso suave que no toma mas que un par de segundos, son suficientes para sentir ese aroma cítrico que no solo percibe con su olfato sino que se instala en cada uno de sus sentidos y hasta le provoca salivar por su intensidad, se sientan uno frente al otro, y sonríen sin hablar, para qué arruinar la ocasión con cosas triviales como el tráfico, el clima, el centro o los precios. Ella pide un chocolate caliente y él solo un expreso, la orden es lo que menos interesa sino tenerse el uno al otro.
Es imposible no advertir el modo protector con que él acaricia su mano, jugando con sus dedos que se escapan y regresan una y otra vez, ella mientras tanto mantiene la mirada fija en su rostro, le resulta agradable ese aspecto de galán de revista, que casi nunca atina, sino solo cuando lleva un día sin afeitar, si por ella fuera en ese mismo sitio se lanzaría a besarlo apasionadamente, dejándose llevar por sus instintos y quizá arrastrarlo hacia algún rincón oscuro, si el tiempo no pasara tan deprisa.
La siguiente hora conversan sobre el fin de semana, hacen planes para escapar lejos de todo, encontrarse en un lugar donde nada mas importe y puedan pasar instantes eternos en compañía uno del otro. Exactamente como ahora, quizá con la única diferencia de que este momento tienen que conformarse con el roce de sus piernas por debajo de la mesa, y el tacto de sus dedos entrelazándose.
sábado, mayo 24, 2008
Post resagado
De esas cosas que uno dice, "ah, lo tengo que postear" pero se lo deja para cuando haya tiempo y total los días pasan y ya el tema pierde vigencia.
Vieron, eso de que el sabado 17 de mayo hubo un concierto en Buenos Aires, organizado por la fundación ALAS pro niños y que fue gratis y hubieron 160mil personas?
Se presentaron (mencionando solo los de renombre, porque hubieron muchos que nadie tenía idea de donde salieron y por qué estaban) Paulina Rubio, Alejandro Lerner, AirBag, Calle 13, Gustavo Cerati, Fito Paez, Alejandro Sanz, Shakira, Mercedes Sosa. Y bueno, yo estuve ahi, cerquita, a pocos metros del escenario. Son las cosas buenas de ahora vivir aca.
Algunas de las fotos, obviamente, en mi flickr.
Segundo, el tema de lo del escudo nacional, yo no sé como estará la polemica con el asunto en Ecuador, aca poco o nada suena, maximo las cadenas de mails entre amigos, me llegó este gráfico, me rei mucho. Estoy en obvio desacuerdo, pero mas alla de las causas y razones que ya fueron analizadas donde Guillermo, Ludo y Major, yo pongo la imagen que me causó gracia.

Pero si quiere ponerse serio, acá hay un post que habla de cosas mas importantes.
También estuve viendo que el blog ya tiene 42 meses, y de repente 42 meses me sonó a mucho tiempo, considerando que ha habido grandes temporadas de baja frecuencia, pero todos los meses he puesto algo. y bueno... según las estadisticas, nos sigue yendo medianamente bien, Pero acaso aún hay gente que se fija en los números.
Asi que, para terminar con el conjunto de trivialidades, esta semana acabo el primer bimestre, se concluye la primera cuarta parte del MBA, es un metodo de evaluación raro, una sola prueba determina si apruebo o no el módulo. Si es que lo paso, me voy a premiar con un curso de francés. Se nos viene encima el invierno, se estará informando al respecto.
Vieron, eso de que el sabado 17 de mayo hubo un concierto en Buenos Aires, organizado por la fundación ALAS pro niños y que fue gratis y hubieron 160mil personas?
Se presentaron (mencionando solo los de renombre, porque hubieron muchos que nadie tenía idea de donde salieron y por qué estaban) Paulina Rubio, Alejandro Lerner, AirBag, Calle 13, Gustavo Cerati, Fito Paez, Alejandro Sanz, Shakira, Mercedes Sosa. Y bueno, yo estuve ahi, cerquita, a pocos metros del escenario. Son las cosas buenas de ahora vivir aca.
Algunas de las fotos, obviamente, en mi flickr.
Segundo, el tema de lo del escudo nacional, yo no sé como estará la polemica con el asunto en Ecuador, aca poco o nada suena, maximo las cadenas de mails entre amigos, me llegó este gráfico, me rei mucho. Estoy en obvio desacuerdo, pero mas alla de las causas y razones que ya fueron analizadas donde Guillermo, Ludo y Major, yo pongo la imagen que me causó gracia.

Pero si quiere ponerse serio, acá hay un post que habla de cosas mas importantes.
También estuve viendo que el blog ya tiene 42 meses, y de repente 42 meses me sonó a mucho tiempo, considerando que ha habido grandes temporadas de baja frecuencia, pero todos los meses he puesto algo. y bueno... según las estadisticas, nos sigue yendo medianamente bien, Pero acaso aún hay gente que se fija en los números.
Asi que, para terminar con el conjunto de trivialidades, esta semana acabo el primer bimestre, se concluye la primera cuarta parte del MBA, es un metodo de evaluación raro, una sola prueba determina si apruebo o no el módulo. Si es que lo paso, me voy a premiar con un curso de francés. Se nos viene encima el invierno, se estará informando al respecto.
miércoles, mayo 14, 2008
Fernando - (The winner the loser and the poser)
Fernando es de esos hombres insufribles, cómo explicarlo, digamos por ejemplo, Fernando es de aquellos que no soportaría jamás pasar un 14 de febrero solo, se tiraría a la primera que se le cruce en el camino, pero claro ninguna prostituta, no se trata de conseguir una presa fácil ni de engañar a una adolescente, no, Fernando buscaría seducir a una mujer que implique algo más de creatividad, lo irónico es que su estrategia consiste en decir cualquier idiotez sacada de un libro de poemas. Maestro del plagio, haciendo suyo lo ajeno, obteniendo rédito por ello. Se siente un ganador. Nada mejor que el olor del autoengaño en las mañanas.
Yo en cambio, soy de aquellas que prefieren cubrirse hasta la nariz con las cobijas en san valentín y no por depresión sino por evitar ver a ese angelito semidesnudo que anda lanzando flechas por todo lado. Sin embargo es una elección complicada, corro el riesgo de ser del montón que creen que no son parte del montón.
No sé bajo qué pretexto terminamos cruzando nuestros caminos a mediados de diciembre. Las circunstancias no pudieron ser más evidentes: yo iba de ventanilla en ventanilla en el registro civil por un engorroso trámite que estaba terminando con la poca paciencia que tengo, y él paseaba tranquilo por los patios de la dependencia pública, vaya tipo, que lugar para pasear, aún ahora creo que estaba buscando alguna chica, pero no lo puedo adivinar. Para no entrar en detalles, terminó por encontrarme, aunque estoy segura que lo que halló en mi era lo que menos intentaba.
Creo que nuestra relación funciona, porque no nos importa alcanzar un ideal de felicidad, y eso resulta tranquilizante y divertido. Un día, Fernando salía de casa y en un tropiezo desequilibró su alineación planetaria, desde entonces todo le sale mal. Él puede hacer un verdadero festejo de sus miserias, su sarcasmo se pierde en un límite de dudosa credibilidad, y el gozo es tan real y falso al mismo tiempo que me revuelve el estómago.
A veces me doy cuenta que no distingue entre lo que ve y lo que inventa; una mañana me propone encontrarnos en un barrio sin darme detalles, creyendo que el verdadero amor, el destino o la suerte nos juntará, yo le digo que no sea cursi y le deje esos juegos a Cortázar que los escribió primero, entonces me mira inocente, confundido, dudando, apenado. Y es ahí que uno no sabe si insultarlo por ridículo o abrazarlo tiernamente y hablarle bajito, susurrando cariños imperceptibles.
Yo en cambio, soy de aquellas que prefieren cubrirse hasta la nariz con las cobijas en san valentín y no por depresión sino por evitar ver a ese angelito semidesnudo que anda lanzando flechas por todo lado. Sin embargo es una elección complicada, corro el riesgo de ser del montón que creen que no son parte del montón.
No sé bajo qué pretexto terminamos cruzando nuestros caminos a mediados de diciembre. Las circunstancias no pudieron ser más evidentes: yo iba de ventanilla en ventanilla en el registro civil por un engorroso trámite que estaba terminando con la poca paciencia que tengo, y él paseaba tranquilo por los patios de la dependencia pública, vaya tipo, que lugar para pasear, aún ahora creo que estaba buscando alguna chica, pero no lo puedo adivinar. Para no entrar en detalles, terminó por encontrarme, aunque estoy segura que lo que halló en mi era lo que menos intentaba.
Creo que nuestra relación funciona, porque no nos importa alcanzar un ideal de felicidad, y eso resulta tranquilizante y divertido. Un día, Fernando salía de casa y en un tropiezo desequilibró su alineación planetaria, desde entonces todo le sale mal. Él puede hacer un verdadero festejo de sus miserias, su sarcasmo se pierde en un límite de dudosa credibilidad, y el gozo es tan real y falso al mismo tiempo que me revuelve el estómago.
A veces me doy cuenta que no distingue entre lo que ve y lo que inventa; una mañana me propone encontrarnos en un barrio sin darme detalles, creyendo que el verdadero amor, el destino o la suerte nos juntará, yo le digo que no sea cursi y le deje esos juegos a Cortázar que los escribió primero, entonces me mira inocente, confundido, dudando, apenado. Y es ahí que uno no sabe si insultarlo por ridículo o abrazarlo tiernamente y hablarle bajito, susurrando cariños imperceptibles.
miércoles, abril 30, 2008
De colectivos I
Hoy no tenía ganas de caminar las 7 cuadras para ir al subte que me trae a casa, así que decidí tomar el 60 y en la media hora que me toma ese recorrido me di cuenta de que algo curioso sucedía. Un mutismo completo en el colectivo, éramos como 30 personas y todas en completo silencio. Me parecido algo extraño, sería también la ausencia de música, pero bueno, acá los colectivos no tienen costumbre de poner música de ambiente (entrañable vallenato). En un momento se subió una pareja, que conversaron brevemente, pero lo hacían bajito, como si estuviera mal interrumpir el vacío del contexto, y al rato se quedaron callados también como contagiados.
En fin, la conclusión a la que llegué es que en el recorrido del 60, ramal que va por Junín, entre 12:30 y 1pm, van/mos alrededor de treinta personas completamente solitarias.
En fin, la conclusión a la que llegué es que en el recorrido del 60, ramal que va por Junín, entre 12:30 y 1pm, van/mos alrededor de treinta personas completamente solitarias.
jueves, abril 24, 2008
Qué diría Freud?
Empecemos por lo obvio; nadie se conoce mejor que uno mismo. Básico. Yo sé por ejemplo, la verdad de todas las cosas que me repito a manera de invento, como convenciéndome. Se que no es verdad cuando creo que tanto caminar en buenos aires, va a compensar la cantidad de carbohidratos que consumo. Y sé también, que es mentira, cuando en contradicción, justifico mi inactividad tras el pretexto de una ajustad agenda de estudios y por la espera de que llegue quizá un momento de encontrar verdadera adaptación al medio. ¿Realmente llega uno a adaptarse completamente al cambio? ¿Es estabilidad lo que tanto se busca? ¿Se busca algo?
Sencillamente no existen respuestas reveladoras cuando carece de sentido preguntar.
En mi caso es suficiente aceptar las cosas como vienen. Y vengo yo, viviendo por ahora en Pasteur, cómoda, contenta, relajada. Me doy cuenta que voy sintiéndome menos enferma, la contraparte psicológica afirma que no es que este mejor de salud, sino que el muerto no tiene quien lo cargue; y quienes están a mi lado, no me conocen lo suficiente como para saber como actuar frente a mi hipocondría.
Buenos Aires está lleno de humo, ninguna metáfora al respecto, miles de hectáreas quemadas, humo ue se cola por cualquier ventana, los efectos en la garganta, y nula visibilidad en las vías. La ventaja, en lo que a mi concierne, es el efecto invernadero y los fabulosos 26º de temperatura cuando ya debería hacer frío por el otoño.
Dicho sea de paso, el otoño tampoco me trae algún significado evidentemente simbólico. Por el momento el otoño solo me muestra hojas amarillas en el piso, y otras entre rojas y anaranjadas aún colgando de las ramas. Viento, hojas y perros. Vayan a saber los expertos cual es la implicancia psicológica de que caminando todo lo que camino por las calles porteñas, solo pueda ver humo, viento, hojas y perros.
Sencillamente no existen respuestas reveladoras cuando carece de sentido preguntar.
En mi caso es suficiente aceptar las cosas como vienen. Y vengo yo, viviendo por ahora en Pasteur, cómoda, contenta, relajada. Me doy cuenta que voy sintiéndome menos enferma, la contraparte psicológica afirma que no es que este mejor de salud, sino que el muerto no tiene quien lo cargue; y quienes están a mi lado, no me conocen lo suficiente como para saber como actuar frente a mi hipocondría.
Buenos Aires está lleno de humo, ninguna metáfora al respecto, miles de hectáreas quemadas, humo ue se cola por cualquier ventana, los efectos en la garganta, y nula visibilidad en las vías. La ventaja, en lo que a mi concierne, es el efecto invernadero y los fabulosos 26º de temperatura cuando ya debería hacer frío por el otoño.
Dicho sea de paso, el otoño tampoco me trae algún significado evidentemente simbólico. Por el momento el otoño solo me muestra hojas amarillas en el piso, y otras entre rojas y anaranjadas aún colgando de las ramas. Viento, hojas y perros. Vayan a saber los expertos cual es la implicancia psicológica de que caminando todo lo que camino por las calles porteñas, solo pueda ver humo, viento, hojas y perros.
lunes, marzo 24, 2008
Buenos Aires se ve... tan susceptible
Quise escribir un post acerca de la solemnidad de las despedidas, la manera prolija en que uno tiende a hacer las cosas, solo por si acaso, porque uno nunca sabe cuando puede ser la ultima vez.
Los abrazos repetidos y las frases que se llevaran por dentro para dias frios.
Pero mi ultima semana fue muy ajetreada, muy aprovechada para las cosas finales, lo que no se puede dejar pendiente.
y bueno... heme aqui, lejos de todo, con ese post pendiente, transformando la incertidumbre en nostalgia.
Por el momento mi problema mas grande es encontrar un sitio donde vivir, un lugar donde compartir que no se coma mas del 30% de mi presupuesto mensual y eso resulta tarea realmente dificil.
Se extrana la casa. Indiscutiblemente. Una mezcla de SPM y soledades confundidas. Pero se mantine la ilusion de lo desconocido al mismo tiempo, una ilusion ridicula de oportunidades y amaneceres, exceptuando el domingo que son dias inexplicables. El calor aun no se deja expulsar por la entrada del otono, ya muchas hoja en el piso pero al menso los vientos no son como los de Quito, lo que mata es la humedad, pero eso dicen que es permanente.
No queda mas, entre que aprendo a comer carne y quiza algo de vinos, espero tambien aprender de otras cosas tanto mas importantes.
Se que todo esto es muy querido diario, pero si estando acompanada me he sentido tristemente sola, estando aca pues, uh... es bastante obvio. Asi que bueno aca empieza esta etapa, veamos como se va dando. y en el intermedio, tengo que ir a un par de recitales que me dijeron que tipico y se lo encuentra a Cerati, con su sombrero de siempre. :)
pd. se comprende q el teclado carece de tildes y enies.
Los abrazos repetidos y las frases que se llevaran por dentro para dias frios.
Pero mi ultima semana fue muy ajetreada, muy aprovechada para las cosas finales, lo que no se puede dejar pendiente.
y bueno... heme aqui, lejos de todo, con ese post pendiente, transformando la incertidumbre en nostalgia.
Por el momento mi problema mas grande es encontrar un sitio donde vivir, un lugar donde compartir que no se coma mas del 30% de mi presupuesto mensual y eso resulta tarea realmente dificil.
Se extrana la casa. Indiscutiblemente. Una mezcla de SPM y soledades confundidas. Pero se mantine la ilusion de lo desconocido al mismo tiempo, una ilusion ridicula de oportunidades y amaneceres, exceptuando el domingo que son dias inexplicables. El calor aun no se deja expulsar por la entrada del otono, ya muchas hoja en el piso pero al menso los vientos no son como los de Quito, lo que mata es la humedad, pero eso dicen que es permanente.
No queda mas, entre que aprendo a comer carne y quiza algo de vinos, espero tambien aprender de otras cosas tanto mas importantes.
Se que todo esto es muy querido diario, pero si estando acompanada me he sentido tristemente sola, estando aca pues, uh... es bastante obvio. Asi que bueno aca empieza esta etapa, veamos como se va dando. y en el intermedio, tengo que ir a un par de recitales que me dijeron que tipico y se lo encuentra a Cerati, con su sombrero de siempre. :)
pd. se comprende q el teclado carece de tildes y enies.
lunes, marzo 03, 2008
A lo fight club pero no tanto
He empezado a hacer ejercicio, por primera vez en mi vida, a los 24 años. No se siente tan mal después de todo, sólo la primera semana fue mortal. Incluso creo que una de las cosas que más me van a hacer falta cuando ya no esté van a ser mis súper clases de kick boxing, son 3 o 4 horas a la semana espectaculares de fitness de combate en las que una sale relajadita directo a la ducha.
Lo lamentable es que no tengo con quien practicar, y aunque alguien se ofrezca igual no vale porque siempre me ha dado pena pegar a alguien que no sea mi hermano. Y si viene alguien a asaltarme en la calle de seguro tiene una colección de navajas o pistolas que van a impedir que yo demuestre lo aprendido de artes marciales. Bien dicen por ahí, desde que se inventó la pólvora ya no existen karatecas.
Ahora, el tema del post es otro: Pasa que tengo un amigo que le gusta "agarrar a piñas" a la gente que lo provoca, o sea es belicoso y le encanta pegarse con cualquier persona que lo moleste, el punto es que se siente fácilmente provocado. Pero bueno, sucede que este fin de semana salió con la esposa y unas amigas a farrear y en medio de eso alguien lo empuja, el man le cae a puñetes (serranos montoneros me va a decir el Capitán, pero no, no es ecuatoriano siquiera) y ante esto la esposa también se incluye en la bronca y las otras amigas lo mismo, todas dando ejemplo de las clases de boxeo que tenemos en el gym.
Ahora si, aquí viene el tema del post, en nuestro conocido afán por revelar los comportamientos sociológicos del género: ¿Cuál es el papel que se espera de la pareja en caso de que un hombre tenga una pelea callejera?
Yo sería de las aburridas que se meten en el medio a tratar de separar e intentar calmar la situación. Diciendo frases como "tranquilo, déjalo, contrólate, no pasa nada". Es decir, yo asumo postura de madre correctora. No sé si eso está mal o bien, no me parece lo más correcto, pero tampoco soy de las que dicen algo como "dale mi amor, entre los dos le pagamos duro, si tu te pegas yo me pego mas, y veras como salimos moreteados pero al menos rompemos dos narices" no sé, no me parece lógico, viable, y además me parece un espectáculo feo eso de estarse dando golpes contra chicos (mucho menos con chicas, jalarse los pelos al estilo cat fight no es lo mío).
Qué es lo que ustedes, en papel de hombre, esperarían de su pareja? Apoyo incondicional, posición neutral, quemeimportismo, jalada de orejas? También se aceptan comentarios femeninos.
SoPuntoCom, descubriendo los misterios del comportamiento humano desde el 2004.
Lo lamentable es que no tengo con quien practicar, y aunque alguien se ofrezca igual no vale porque siempre me ha dado pena pegar a alguien que no sea mi hermano. Y si viene alguien a asaltarme en la calle de seguro tiene una colección de navajas o pistolas que van a impedir que yo demuestre lo aprendido de artes marciales. Bien dicen por ahí, desde que se inventó la pólvora ya no existen karatecas.
Ahora, el tema del post es otro: Pasa que tengo un amigo que le gusta "agarrar a piñas" a la gente que lo provoca, o sea es belicoso y le encanta pegarse con cualquier persona que lo moleste, el punto es que se siente fácilmente provocado. Pero bueno, sucede que este fin de semana salió con la esposa y unas amigas a farrear y en medio de eso alguien lo empuja, el man le cae a puñetes (serranos montoneros me va a decir el Capitán, pero no, no es ecuatoriano siquiera) y ante esto la esposa también se incluye en la bronca y las otras amigas lo mismo, todas dando ejemplo de las clases de boxeo que tenemos en el gym.
Ahora si, aquí viene el tema del post, en nuestro conocido afán por revelar los comportamientos sociológicos del género: ¿Cuál es el papel que se espera de la pareja en caso de que un hombre tenga una pelea callejera?
Yo sería de las aburridas que se meten en el medio a tratar de separar e intentar calmar la situación. Diciendo frases como "tranquilo, déjalo, contrólate, no pasa nada". Es decir, yo asumo postura de madre correctora. No sé si eso está mal o bien, no me parece lo más correcto, pero tampoco soy de las que dicen algo como "dale mi amor, entre los dos le pagamos duro, si tu te pegas yo me pego mas, y veras como salimos moreteados pero al menos rompemos dos narices" no sé, no me parece lógico, viable, y además me parece un espectáculo feo eso de estarse dando golpes contra chicos (mucho menos con chicas, jalarse los pelos al estilo cat fight no es lo mío).
Qué es lo que ustedes, en papel de hombre, esperarían de su pareja? Apoyo incondicional, posición neutral, quemeimportismo, jalada de orejas? También se aceptan comentarios femeninos.
SoPuntoCom, descubriendo los misterios del comportamiento humano desde el 2004.
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