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domingo, julio 22, 2012

Andrés

Lo primero que supe de fútbol, me lo enseñó mi hermano Andrés.
Le pregunté qué pasa si la pelota toca al árbitro, me respondió: "el árbitro es cancha".
Quisiera poder extraer una metáfora de esto que me sirva para armar un discurso interesante, ahora que se casa.
Decirle por ejemplo que van a encontrar obstáculos en el camino, pero que piense en ellos como la cancha, es decir que todo lo ajeno, aquello que no es específicamente suyo, sino de otros, no debe interferir en la campaña que hoy empiezan, que a veces un buen centro se les va a escapar, que no toda juego termina en victoria.

Quizá me estoy aprovechando de los símiles con el fútbol, para no ser muy sensible. Él sabe que si por mi fuera empezaría diciendo que tengo el corazón algo atribulado porque mi angelito empieza otra vida lejos de nosotros, y que solo imaginar su ausencia me llena los ojos de lágrimas. Pero él sabe muy bien que somos un pilar de fortaleza cuando debemos serlo. Ñaño, cuántas veces hemos intercambiado ese papel, y tras todos estos años nada mas certero: tú eres mi ángel guardián, y yo soy tu fuerza y respaldo, cada vez que nos necesitemos, tu por mi, yo por ti, por y para siempre.

¿Qué nos pueden decir a nosotros acerca del matrimonio? A nosotros precisamente. Seamos realistas, ¿qué mas nos pueden decir que no hayamos escuchado o vivido? Te hablarán de la comunicación, de la paciencia, de la adaptación, del respeto, de la familia. Más todas esas cosas ya las sabes, que hay que ceder, hay que respetar, que hay que amar, y aunque el matrimonio no se trata de suerte, hoy no puedo más que desearles ventura. Confío en Erika, creo en la mujer que has elegido para envejecer a tu lado, construir y compartir una familia, de aquí en adelante.

Cada vez que un jugador de fútbol ingresa a la cancha, tiene que jugar poniendo todo el cuerpo: Interviene cada parte, desde la planta de los pies hasta la cabeza. Algunos juegan con la cabeza, y está bien. Uno debe ser inteligente para ser el primero en cualquier actividad a la que se dedique. Pero lo más importante es que debemos jugar con el corazón, con cada fibra del cuerpo. Si uno tiene la suerte de encontrarse con alguien que use la cabeza y el corazón, esa persona nunca va a salir segunda. Y esta vez se encontraron. Creo que está claro lo que quiero decir.
Amo te por siempre, cachorro.

lunes, julio 09, 2012

Pasión por lo colores

Está bueno este documental acerca de las barras bravas en argentina, salvo que las sataniza de alguna manera. Hay que tener apertura para verlo, y tiempo porque dura una hora. Es un documental que de todas maneras está parcializado. es decir, más allá del asombro por la diferencia existente en cómo se manejan las hinchadas en Europa y en Argentina, varias veces acusa a que todo se reduce al dinero que gana o pierde la administración de la barra. El tipo está asustado, y eso lo vuelve un poco gracioso. Equilibra un poco esa moralidad de la que quiere jactar y enmarcar lo que no está sujeto a estos juicios de valor. Mi postura es que debemos separar los lugares y las formas en que se está valorizando a los barras bravas. Está muy claro lo que yo pienso y siento con el fútbol, sin embargo me parece absurdo el debate pro contra que se genera, así que este post lo voy a dejar sólo para recomendar el documental, que me lo saqué del fb de alguien y me pareció bueno compartir. Aunque honestamente no me gustó mucho el final, no se puede filmar la cara de los hinchas de una barra brava, eso no se permite, aunque sea cámara periodística. ¿Qué esperaba?

 

Ñaño, tenemos que ir más al centro. Qué lástima me dio ser mujer viendo este vídeo, pero eso es más difícil de explicar.

sábado, julio 07, 2012

check list

Que fume. Que sea de Liga. Que viva solo. No 2.0. No distancia.
y de repente haces clic y ya nada de eso importa.

martes, julio 03, 2012

leap

El miedo al cambio. Uno de los temas más relevantes cuando estudié psicología organizacional, y tema de varios seminarios a los que he asistido. La decisión de cambio, sin embargo, no la aprendí de teoría, tengo que asumirla en lo personal.
Me cambio de trabajo. Me desperté pensando primero en que esa es la rama que siempre digo que quiero desarrollar en mi perfil y que es hora de acercarme más hacia ese lado de la profesión. También pensé que de mis 9 años de experiencia laboral, todo el tiempo que he estado en Quito, siempre he estado en la misma institución. Me he mudado de áreas, he aprendido y ascendido, pero no conozco el sector privado en Quito, me aterro. Pero es hora de pinchar la burbuja.

El proceso de decisión fue complicado. Primero porque en verdad nunca consideré cambiarme, solo quise ir a entrevistas para saber qué había, qué ofrecían, qué preguntaban. Luego llegaron una serie de señales y situaciones que se alinearon para ponerme cada vez más cerca la opción. Y después, el momento de la encrucijada, el no sé qué hacer, comparar pros y contras, lo que tengo, lo que puedo perder.

Llegué a la conclusión de que no voy a tener un trabajo con los beneficios intangibles que tengo ahora, pantalla de extensión, chofer, permisos, cursos de capacitación constantes, horario de entrada a mi criterio, una oficina en el octavo piso y una vista fenomenal de Quito. Status, confianza, jerarquía. Mimos.

Una vez que asumí que esos intangibles no pueden cuantificarse ni compararse, hice lo obvio, armé un excel para generar varios escenarios y calculé mi decisión. Excel es maravilloso.

Va a ser diferente, lo sé, me lleno de temor. Pero quiero creer que está bueno el cambio, tomar esta oportunidad y ver qué sucede. Tiempo de saltar.
Ya lo dijo la bruja alguna vez, de aquí en más mi éxito es inevitable.

martes, junio 26, 2012

plan de salida sin plan


Salir a donde me lleve la noche es algo que aprendí allá. Y quizá lo único que me libra de una vejez inminente y absoluta. 

Una vez caminé con una amiga y un actor por toda la ciudad a la madrugada, para terminar probando el primer ceviche peruano de mi vida, a las tres de la mañana en la avenida corrientes, ahí donde Corrientes no es precisamente linda y turística. El actor era buena onda, con él nos colamos una madrugada en casa de uno de sus amigos, que vivían en colchones desparramados y rodeados de gatos; aparte, una de las cosas que más recuerdo, es que tenían cara de que los agarramos in fraganti en algo. No pregunté qué era, porque parte de las reglas de salir en modo aventura es no estresarse en los detalles. 

En una de esas probé una maravillosa Quilmes verde de litro que no me querían vender bajo el pretexto que era sólo para hombres que trabajan en la construcción, albañiles dije yo, y me pedí un pollo con papas para acompañar el desayuno temprano. 

O cuando fuimos con otros personajes a una degustación de vodkas, y luego cuando el plan pintaba para salir de capital y enrumbarnos al interior, nos paró la policía, nos quitó los autos por consumo de alcohol y teminamos caminando en San Isidro con una mini escandalosa, y un indecente dolor procovado por mis tacos de 12 cms, misma facha que me acompañó en el tren de la costa para volver a mi casa. El secreto, nunca dejé de sonreír. 

No lo hago muy seguido, porque inevitablemente empezaría a pensar en los riesgos de salir una noche con gente que conozco a medias, sin plan, sin rumbo, sin necesidad de volver sana y salva. Pero de vez en vez, me dejo llevar, subo al auto y no pregunto cuál es la dirección a dónde vamos ni si vamos a volver. 

Este sabado fui a una fiesta en el valle, estaba yo en pijama cuando pasaron por mí. En algún momento de la noche todos mis amigos caían con ropa en la piscina, y los dueños de la finca nos pedían con linternas que sacaramos los autos. Transcurrida una hora una caravana se adentraba, yo no sé dónde, vía al tingo. Nos perdimos de ida, nos perdimos de vuelta, la novia de quien conducía estaba enojada, el conductor más que molesto, el que conocía las direccones gritaba al teléfono pidiendo una seña, el otro, se lanzaba a quitar a éste último el teléfono porque quería algo de protagonismo. Quien me invitó me abrazó pidiendo disculpas, como si eso no fuera parte del plan, pero su propia frustración le impedía controlar las iras.

Yo que que soy una persona cabreada, de poca paciencia y de caras largas sonreía en mi asiento, servía el vodka para todos, y los calmaba diciendo, tómalo como parte de la noche, dar tres vueltas por el mismo sitio, demorarnos en llegar, regarnos el vaso encima por el movimiento del freno y acelerador, contar las bajas a partir de la media noche, gente que se acomoda a dormir en cualquier rincón y otros buscando ruta de salida.

Cabe aclarar que aunque eventualmente trato de ser una chica todo terreno, no tengo ese espíritu aventurero de la maniac pixie girl. 
En fin, el conductor que me recogió, también se animó a cruzar al otro lado de Quito para dejarme en casa, si no, quizá dormía en uno de los autos que se quedaron estacionados. Al final, mi único apuro era estar en casa al medio día del domingo para ir al fútbol, y luego empezar una semana en mi papel responsable de trabajadora eficiente, volver a mis cuentas al centavo, mi planificación permanente y postura psicorígida de mujer cabreada.

Pero de vez en vez, esporadicamente, está bueno salir y dejarse llevar a donde la noche decida.

viernes, junio 01, 2012

Obsessed

No estudié psicología y evidentemente no soy especialista en el tema. Pero voy a escribir acerca de los trastornos obsesivo compulsivos como si supiera de lo que hablo, sencillamente por gusto.

Una vez aclarado esto, procedo: Vi una temporada de la serie Obsessed, que trata de casos de gente con trastornos obsesivo compulsivos (TOC) que se somete a un tratamiento con la técnica  cognitiva de insensibilización, en el cual a través de la insensibilización logran avances en el manejo de su enfermedad.

Lo que más llamó mi atención del programa, es una frase: “No puedes controlar tus pensamientos, no puedes controlar incluso tus sentimientos, pero si puedes controlar tus comportamientos”.
La cantidad de veces en mi vida que me habré dicho lo mismo. Pero dicho en la tele retumbó más fuerte.

Los TOC suceden como una respuesta a la ansiedad, mucha gente crea rituales compulsivos en su vida para evadir esta ansiedad, los pensamientos negativos son muchas veces abrumadores y estos rituales son su válvula de escape. Asegurar una puerta repetidas veces, cepillarse los dientes por 30 minutos, lavarse las manos 100 veces al día, acaparar cosas, cientos, miles de cosas. Muchas veces estos comportamientos, son evidencia de un trauma, un miedo, una situación incómoda.

A mi manera de verlo, los peores son la Tricotilomanía, que es arrancarse el cabello o la compulsión por hurgarse la piel hasta lastimarse. Y digo que son las peores porque el tratamiento en base a la exposición, es más difícil porque éstos comportamientos suceden todo el día, o en situaciones de ansiedad y una exposición per se provoca ansiedad anticipada.

¿Qué son las exposiciones? Las exposiciones se tratan de ubicar al paciente en una situación en la que se sienta incómodo, casi forzando un ataque de pánico, y hacer que éste se quede ahí. Cuando el nivel de ansiedad es de 10 (en una escala del uno al diez) y el paciente permanece en dicha situación, la ansiedad no puede mantenerse en 10 por un tiempo prolongado, así que paulatinamente desciende hasta la mitad.
Nuevamente se trata de saber que incomodidad está bien, que incomodidad es normal, que se puede vivir con ello. 
Si uno retrocede ese momento, la mente envía un mensaje que refuerza la compulsión: evitar las situaciones incomodas.

La idea es repetir las exposiciones ganando batallas pequeñas de manera que se genere insensibilización hacia lo que genera la obsesión, de tal forma que aunque el trastorno siga ahí, el paciente tenga suficientes herramientas para controlarlo.

Como cuando uno se compra un auto nuevo y lo empieza a ver por todos lados, es increíble la cantidad de obsesiones encontré entre mis comportamientos. Creo que hasta el momento, solo uno podría llegar a ser obsesivo compulsivo.

Hago listas. Hago listas para todo, lo que tengo que comprar, las cosas por hacer, las películas que quiero ver, las cosas que presté, listas de pros y contras. Listas de deseos, de lo que hice y de lo que haré.

Si bien no tengo una hora fija para levantarme, no lo hago a menos que el minutero sea múltiplo de cinco.

Tengo una manta de seguridad, y este es el complicado, porque el solo imaginarme no tenerla me genera ansiedad.

Llevo mis cuentas al detalle, al centavo, un Excel maravilloso lleno de fórmulas, tablas y colores que me anuncia lo que gasto, lo que puedo gastar, las proyecciones para los siguientes meses (de hecho, no miento, mientras escribía este párrafo me acordé que con el Excel se puede hacer una fórmula lógica para que me arroje un valor entre rangos, y me cambié de archivo por 15 minutos, sólo porque me encanta programar fórmulas en Excel) tengo que actualizar mi archivo al menos  o 2 veces por día. Pero tampoco es que me muera si no lo hago un finde ocupado.

Lo que no puedo bajo ningún concepto es un tema que adquirí de niña, y es que no puedo entrar a una habitación (o baño) sin antes encender la luz, me quedo en el portal, prendo la luz y sólo así puedo ingresar, eso se debe a un programa de terror que vi de niña, creo que no tiene ninguna nube de malos pensamientos asociados. 

En fin, basta de hablar de mi, a lo que iba es que si nos detenemos a ver, todos tenemos algunos comportamientos poco racionales mas o menos manejables, el problema surge cuando eso no nos deja continuar con nuestra vida normal, y es ahí (o cada quien lo interprete para lo que le sirva) la técnica antes explicada.

miércoles, mayo 30, 2012

Manic Pixie Dream Girl

Este término no es tan nuevo, quizá yo estoy algo atrasada (2005), y recién lo acabo de descubrir. Las fuentes son ésta, esta y ésta otra. Todas están en inglés, así que voy a hacer un breve acercamiento en español, de acuerdo a mis posibilidades. 

Manic Pixie Dream Girl (MPDG) es un término acuñado por Nathan Rabin en el 2005, refiriéndose al personaje de Kirsten Dunst en Elizabethtown. Lo usó para referirse a esa chica sensible y mágica que solo existe en la imaginación de directores y escritores, aquella que con un espíritu aventurero enseña al hombre a ver la vida de una manera diferente envuelta en misterio y le da el coraje para perseguir sus sueños. 
Ok. Esto no es una traducción literal, es mi interpretación. Si fuera a copiar literal, sería más fácil que vayan a la fuente y usen el traductor de google. 

Entiendo que es este personaje divertido, soñador, no tanto infantil sino que no ha dejado que su espíritu aventurero se apague con la adultez. Esa mujer angelical que suelen encarnar Natalie Portman, Katherine Heigl, a veces Jennifer Garner, Sandra Bullock y ahora que lo pienso incluso Zooey Deschanel en una de mis películas favoritas. 

Desde que leí de esto, las reconozco en todos lados, y es extraño, porque no sólo los hombres idealizan a este personaje encantador, las mujeres también lo hacemos. Es decir, yo quisiera ser esa Sofía que es Penélope Cruz en Vanilla Sky, esa mujer perfecta no solo físicamente sino e un nivel absoluto. ¿Se acuerdan de esa cita con los dos dibujándose en caricatura? Esa sonrisa perfecta, personalidad encantadora, las respuestas precisas al momento adecuado, de carácter fuerte y decidida, que se despide con un eterno "Te lo diré en otra vida, cuando ambos seamos gatos" 
¡Grande Sofía! Cuanto mal me hizo esta Manic Pixie Dream Girl. ¬¬ 

La encontré también en una de mis tiras cómicas favoritas, (dos de hecho, pero una no la voy a poner porque me sigue pareciendo hermosa y no la quiero arruinar).

Pero dejemos de hablar de mí, regresando a lo que nos atañe, para quien aún no la tiene clara: 
MPDG es casi un superhéroe, en versión femenina. Su súper poder es enseñarte a abrir el corazón a esta fantástica aventura que es la vida (?). Espontánea, atractiva, salvaje, divertida. Emocionante. 
Se acabó la moda de des femmes fatales, ahora es turno de la Manic Pixie Dream Girl quien desafortunadamente sólo existirá en tu cabeza. ¿O quizá no? 

¿Existe realmente esta mujer? Creo que la base del personaje es que su contraparte no se enamora de ella sino de la idea que arma en su cabeza acerca de ella. Esperan que esta chica sea la respuesta a todo, y realmente no es el caso. Mi conclusión es que existe en un espacio corto; yo he sido esa. Yo soy esa al principio y la ilusión dura hasta el inminente desencanto. 

Muy al estilo de Clementine cuando dice: "Muchos hombres creen que soy un concepto, o que quizás les complemento, o que voy a darles vida. Solo soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu, no me asignes la tuya... " 

Lo más seguro es que esta chica no se quede ahí el suficiente tiempo para demostrar al enamorado la diferencia entre la versión de ella que habita en su cabeza y lo que realmente ella es; como Summer, por ejemplo. 

Para terminar, a continuación este video de sátira, en el que el concepto se transforma un poco, para la broma. Pero creo que queda clarísimo cuándo él comenta que cuando la conoció la invitó a salir y ella quería Pancakes para la cena, y le pareció adorable.

 

lunes, mayo 28, 2012

My choice is what i chose to do

Hace un año y medio todas mis pertenencias cabían en 2 maletas de 22 kilos, y estaba siempre dispuesta a emprender vuelo a dónde sea. Y me gustaba que así fuera.
Todo se trata de decisiones.

Llevo un año en este apartamento y he logrado, no sola sino con ayuda de mi familia y amigos, amoblarlo entero y tener en él todo lo que necesito para vivir bien. 
Sin embargo me rehusaba a decorarlo, arreglarlo a mi gusto, y darle calidez.
No quería sentir que estaba sentando raíces, o que lo estoy considerando como hogar, y que si se presentara la oportunidad sería muy dificil salir. Creo que a eso me acostumbré en Bs As, a vivir arrendando una pieza amoblada y que nada se sienta como propio, ni siquiera la olla en la que se hierve el agua para el té.

Hace un mes pinté las paredes de mi habitación, y compré cortinas para la misma, contraté internet en casa y tomé las medidas para una cama dos plazas.
La decisión fue quedarme en este apartamento aunque tenga demasiadas habitaciones vacías.

Tengo una lista de gastos que quiero hacer, cosas que pagar, cosas que comprar, y trato de asignarles prioridades, que constantemente cambian, sin saber por dónde empezar. Refri, cama, pagos, viaje. 
Y nuevamente, una decisión.

Mamá me dijo que le gustaría irse de viaje conmigo fuera del país, solo las dos. Me emocionó la idea, empecé a ver pasajes, tours hospedaje y planes. Siempre planes. No habrá cama este año, ni refri, me voy al sur con mi mamá por diez días. No porque sea racionalmente una prioridad, sino porque así lo elijo, no sé cuánto tiempo más tenga a mi mamá, ni cuando se repita esta oportunidad de irnos, solo las dos, a recorrer. Tampoco es que tenga que justificarlo.

Lo que quiero decir es que todo tiene que ver con decisiones, si pinto o no las paredes, porque no quiero sentar raíces, si me levanto o no un día porque estoy muy triste y prefiero pasar en la oscuridad, si decido tratar mi depresión como un TOC y optar por el método cognitivo de insensibilización, si acepto o no esa invitación a cenar si no quiero generar expectativas con alguien, decidir desvincularme, decidir pasar la página, frenar un el círculo permanente de emociones similares.

Nunca he logrado ser una mujer de decisiones determinantes, de hecho, no puedo más que aceptar que a veces he transformado mis acciones a fin de que sea otra persona la que decida por mi, y no cargar ese peso. Eso estuvo mal, y es justo reconocerlo. 

También a veces, aunque pocas, he decidido por mí sola, el apartamento, mi vida, mi profesión, las cosas que hago para superarme; y en esas me ha ido bien, estoy bastante orgullosa de lo logrado en esa mitad. Existe otra, en la que también llegó el momento de tomar decisiones como esta aunque me cuesta explicarlo porque va en contra de los códigos que he mantenido en mi vida. Supongo que si quiero que las cosas cambien hay que actuar diferente. 
Y me cuesta, me cuesta no meterme en la boca del lobo, me cuesta haber aprendido que no solo se debe tener buenas intenciones, sino que esas tienen que ser interpretadas como buenas y que eso es justamente lo más difícil. La inocencia no es más una justificación válida, es hora de cuidarme a mi misma, de elegir.

My choice is what i chose to do;
and if I'm causin no harm,
it shouldn't bother you.
Your choice is who you chose to be;
and if your causin to harm, then your alright with me.

miércoles, mayo 23, 2012

Y en el asiento de en frente -

Quizá les haya pasado en alguna ocasión, quizá alguna vez caminando por la calle les pareció ver entre el tumulto de la gente, a una persona que amaron hace mucho tiempo. 
Apenas dura un instante, lo suficiente como para dejar una quemadura en la retina y en el alma. 
Lo suficiente como para dejarte paralizado en mitad de la acera sintiéndote contra corriente de todo, sin saber muy bien qué hacer o qué decir. Y se le llena a uno la cabeza de recuerdos. 

Y el caso es que no estás seguro de que se trate de esa persona, porque primero fue un breve instante, y en segundo lugar porque hace tanto tiempo desde la ultima vez de que os vistes, que todos hemos cambiado en este tiempo, aunque a veces te niegues a reconocerlo. Y está bien que así sea. 

El caso es que entonces uno queda dudando en mitad de la acerca, pensando si no será que uno confunde la realidad con el deseo. Quiero decir que quizá si se trate de esa persona, pero a lo mejor no, a lo mejor uno lo desea tanto que lo inventa entre la gente, desapareciendo y apareciendo. 

Y no digo que quedara algo urgente por decir, algo pendiente, quizá no sea eso, quizá sea un deseo inconsciente, y uno solo quiere encontrarse para decirle cualquier tontería, quizá para recuperar un retazo de aquellos tiempos en los que éramos eternos e invulnerables. Quizá solo para decir: ¿qué ha sido de ti en todo este tiempo?, ¿qué fue de nosotros, qué ha sido de mí? 

Es la historia de un tipo que entra en el vagón del metro y encuentra en el asiento del frente una muchacha que le recuerda a una mujer a la que amo, o quizá sea ella, no lo sabe, y está también lleno de dudas. 

Muchos se acercan para preguntar sobre el final de la historia, para preguntar que diablos le pasa por la cabeza a la muchacha que protagoniza dicho final, nunca puedo satisfacer a quien pregunta porque no tengo ni puñetera idea de lo que le pasa por la cabeza a la muchacha. 
Pero si sé algo, sé que un día todo cambiará, espero que más pronto que tarde pero un día las cosas serán diferentes. 
Un día el muchacho entrará en el vagón y la encontrará radiante y luminosa. Y se acercará a ella, y le hará la pregunta que siempre le hace al terminar esta canción. Y un día ella se levantará de su asiento sosteniéndole la mirada. El metro detendrá su ritmo, todas las cabezas se girarán hacia ellos, la ciudad también se detendrá, la gente parada en la aceras, los coches en la mitad de la calle, las palomas emprenderán el vuelo, ella se acercará a él y un día le responderá muy diferente a como lo hace en la canción.


"Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro"